Se ha hablado mucho de que ahora la sociedad y la política en general vive una etapa particularmente obsesionada con la identidad. Hay pocos temas que nos interesen tanto en una conversación como aquellos que tratan de nosotros, de lo que hacemos y de lo que nos gusta. La filosofía sin embargo ha insistido siempre en la importancia de conocerse a uno mismo. Según la tradición greco–romana la frase de conócete a ti mismo estaba escrita ya en el templo de Apolo y se le atribuye en otras referencias también a Sócrates. También se ha enseñado la misma idea en teología. El reformador protestante Juan Calvino por ejemplo enseñaba precisamente que el conocimiento que deberíamos buscar es precisamente el de nosotros mismos y el de Dios. El texto que veremos hoy en la Biblia nos dará sin embargo claves más específicas de qué deberíamos esperar del conocimiento de nosotros mismos. Por que lo que sabemos de nosotros mismos varía en función de muchos factores ¿verdad? Saber lo que piensa de nosotros nuestro propio creador desde la eternidad tendrá por eso un valor sin igual.... Podcast de Jose de Segovia sobre Libro de Jeremías, Cap. 17 5-13