464 - El Hombre Elefante - David Lynch - La gran evasión
Soy un ser humano, no soy un monstruo. Merrick grita, suplica, perseguido por el gentío en la estación de tren de Liverpool Street, en Londres. Le acaban de arrancar el rústico saco que cubre su fealdad. Y como observadores de la ignominia nos preguntamos, no serán más horribles, más feos, los que acorralan a una persona para saciar su curiosidad malsana. La monstruosidad del que se mofa del débil, del deforme, la gentuza que lleva el celador a reírse del paciente, los niños que le arrancan el saco de lona que cubre su cabeza.
David Lych se sintió atraído ipso facto por el libreto escrito por De Vore y Bergren, inspirado en las memorias del doctor Treves, cirujano y protector de Merrick hasta su muerte. La deformidad, el sufrimiento inimaginable de un hombre aquejado de una extraña dolencia, con su cabeza, rostro y cuerpo lleno de excrecencias y protuberancias.
Una película conmovedora, nos desarma con ese ser vulnerable, un hombre inteligente estigmatizado por su aspecto. Solo le tratan como a un ser humano durante dos momentos en la película, en el encuentro en la habitación del hospital con la actriz teatral – Anne Bancroft- que le llama Romeo, y le coge la mano, y en su postrera liberación de su explotador – Freddie Jones- Los enanos trabajadores del circo le confortan, “Debemos ayudarnos entre nosotros”. El cirujano Treves es un hombre bueno, una lágrima surca su mejilla al ver por primera vez las condiciones y el aspecto de Merrick en la caseta donde es expuesto como una atracción de feria.
Para interpretar los personajes de esta historia basada en un caso real se contó con la actores de la talla de John Hurt , que sufrió los rigores horas y horas de maquillaje y tremendas prótesis, y Anthony Hopkins, el altruista médico, que llega a invitar a su casa al paciente, y lo presenta en la sociedad victoriana de la época.
Esta noche terminamos la maqueta de una catedral que solo podemos ver en nuestra imaginación…
Zacarías Cotán, Salvador limón y Raúl Gallego