<p>Hay cosas que no aprecias hasta que sales de casa. Una de ellas es el estado de las carreteras. Si vives en Bizkaia y cruzas la frontera hacia Burgos, La Rioja o incluso otras provincias vascas, hay un momento en el que el coche te avisa antes de que te dé tiempo a leer el cartel: el asfalto cambia, la señalización se apaga y la cuneta lleva meses sin ver una desbrozadora. Lo curioso es que eso pasa en un territorio donde la presión fiscal total es ligeramente inferior a la media española. No es que paguemos muchísimo más que el resto: es que con lo que se recauda se cuidan mucho las infraestructuras. Hoy en Bala Extra quiero elogiar una cosa muy poco sexy pero muy importante: las carreteras de Bizkaia y la forma en que la Diputación las mantiene.</p><p><a target="_blank" rel="noopener noreferrer nofollow" href="https://prestocast.com/elojoqueves">Balines de Prestocast</a>. Sígueme allí. </p>