Contrarrevolución: ¿Hay Prog Después del Punk?
¡Uníos a la contrarrevolución!
En el año 1977, la sociedad británica estaba sumida en una profunda crisis económica, con desempleo juvenil masivo, huelgas constantes y una sensación de decadencia nacional. Por eso el estallido del punk supuso un auténtico terremoto en las audiencias musicales de la época y en la mente de los críticos, un terremoto que entre otras cosas acarreó la demolición de toda la oferta musical de la década, desde la psicodelia hasta el hard rock, y con una especial inquina hacia los grupos de rock progresivo que hasta ese momento llenaban estadios con la misma gente que empezaba a echar pestes de ellos. De repente, los acusaban de elitistas, de pretenciosos, de estar desconectados de la realidad social de la época, y denostaban la complejidad de sus composiciones y el virtuosismo de los músicos, en contraposición a la sencillez, cercanía y actitud beligerante de la nueva música de grupos como los Damned, los Sex Pistols o los Clash.
Claro que este es relato oficial de lo que ocurrió en aquellos años convulsos, pero, ¿Y si la realidad fuera algo distinta? En uno de nuestros ya clásicos encuentros estivales en la paradisíaca isla de Mallorca, mi gran amigo Fran Mullor - conocido en las redes como Ronnie Pilgrim -y el que os escribe nos preguntábamos - ante las preceptivas cervezas - hasta que punto esta demolición del pasado musical causada por el punk fue tan total y exagerada como nos la han vendido siempre, y llegamos a la pregunta clave que es la idea central de este episodio… ¿Hay prog despues del punk?. La conclusión es que si, y además muy bueno, como vamos a demostrar en comandita en este episodio en el que Fran y yo os presentaremos algunos buenos ejemplos de progresivo pata negra que se publicaron poco después de la revolución punk, y con muy buenos resultados comerciales en la mayoría de los casos, por cierto.