El tábano abandonó por un momento al Estado moderno y se retrotrajo a los pensadores clásicos. En Atenas, se encontró con que el hombre platónico es un ser social que busca relacionarse a los demás. Y lo hace para otorgarle a su ser todo lo que le falta y no puede alcanzar por sí solo. Por eso, el fin de un Estado ideal tiene que estar orientado a procurarle una vida virtuosa, una vida buena.