En este capítulo, Gibran profundiza en su característico estilo poético y simbólico, donde lo espiritual y lo terrenal se entrelazan. La entrada al santuario es, por tanto, una metáfora del viaje interno hacia la pureza del amor. Hola, send us a text!Thanks for listening to our life stories! 💕 ¡Gracias por escucharnos!