Description
¿Podemos parar el tren de las prisas, las presiones competitivas, los fuegos infinitos?. Difícilmente. Pero sí podemos elegir las estaciones de paso, los andenes de descanso, las islas abandonadas, los remansos de paz que aún existen. Ser competitivos es una obligación, pero siempre nos queda la última libertad de decidir en qué liga queremos competir.