Cuando era niño, en Montería, Víctor Fonnegra empezó a trabajar vendiendo fritos en la calle para ayudarle a su mamá. Al llegar a Medellín, siguió vendiendo en la calle, al grito de "mango, mango" con el que se ganó el apodo por el que hoy todo el mundo lo conoce, y con el que logró transformar su vieja carreta de ventas en una caseta ubicada en un sector de estrato alto de la ciudad. Su historia es otra de tantas de rebusque y superación que se encuentran en las calles de Medellín.
Esta temporada de Retratos familiares está dedicada a las cosas de la calle, esos elementos urbanos que se transforman y nos transforman, que cuentan una historia y van narrando también las vidas de quienes habitan la ciudad.
Este episodio fue producido por Samuel Posada y Diego Viana, estudiantes de segundo semestre de Comunicación Social en la Universidad EAFIT, para el curso Producción Radiofónica en el semestre 2023-1.