<description>En su lecho de muerte, una madre le hizo a su hijo un regalo que no debía existir: le prometió que, cuando ella muriera, un ángel de la guarda vendría a protegerlo. No una figura, no un recuerdo… sino una presencia real, una entidad que había permanecido a su lado desde la infancia y que, según ella, seguiría cuidándolo cuando ya no estuviera.

Las primeras noches tras el entierro, él creyó que todo era parte del duelo. Pero pronto oyó pasos que no correspondían a ningún habitante de la casa, respiraciones que se detenían justo detrás de su oreja, y la certeza creciente de que algo caminaba por los pasillos con un propósito antiguo, paternal… y profundamente equivocado.

La madre había cumplido su promesa.
El protector había llegado.
Pero lo que vela por él no es un ser celestial: es algo que nunca tuvo nombre humano, algo que confunde protección con posesión, cariño con vigilancia eterna, amor con devorar aquello que guarda.

Acólitos del terror… preparaos: algunos ángeles no consuelan. Reclaman.</description>

Espanto

indrid cold

El ángel de la guarda

DEC 27, 202534 MIN
Espanto

El ángel de la guarda

DEC 27, 202534 MIN

Description

En su lecho de muerte, una madre le hizo a su hijo un regalo que no debía existir: le prometió que, cuando ella muriera, un ángel de la guarda vendría a protegerlo. No una figura, no un recuerdo… sino una presencia real, una entidad que había permanecido a su lado desde la infancia y que, según ella, seguiría cuidándolo cuando ya no estuviera. Las primeras noches tras el entierro, él creyó que todo era parte del duelo. Pero pronto oyó pasos que no correspondían a ningún habitante de la casa, respiraciones que se detenían justo detrás de su oreja, y la certeza creciente de que algo caminaba por los pasillos con un propósito antiguo, paternal… y profundamente equivocado. La madre había cumplido su promesa. El protector había llegado. Pero lo que vela por él no es un ser celestial: es algo que nunca tuvo nombre humano, algo que confunde protección con posesión, cariño con vigilancia eterna, amor con devorar aquello que guarda. Acólitos del terror… preparaos: algunos ángeles no consuelan. Reclaman.