<description>L
a econom&amp;iacute;a espa&amp;ntilde;ola ha registrado una transformaci&amp;oacute;n radical desde mediados del siglo XIX hasta el presente. Su estructura agraria de entonces dio paso a otra de car&amp;aacute;cter industrial y despu&amp;eacute;s a una tercera con predominio del sector terciario. El cambio en ocasiones fue lento, mientras que en otras las mutaciones se aceleraron. Los avances fueron seguidos de retroceso, pero a medio plazo el progreso no se detuvo. A precios constantes de 1999, en el a&amp;ntilde;o de 1850, el PIB rondaba los 4.250 millones de pesetas, en 1900 ascend&amp;iacute;a a 10.260 millones de pesetas y en 2000 superaba los 100 millones de millones. Por habitante, las cifras apuntan en la misma direcci&amp;oacute;n: 290 pesetas en 1850, 550 pesetas en 1900 y 2.555.960 pesetas en 2000 (15.362 euros)

Al progreso han contribuido multitud de factores institucionales (la pol&amp;iacute;tica y las reformas econ&amp;oacute;micas) y no institucionales (las fuerzas del mercado), internos (la acci&amp;oacute;n de los agentes econ&amp;oacute;micos) y externos (la influencia de la econom&amp;iacute;a internacional). Los historiadores econ&amp;oacute;micos, entre otros cient&amp;iacute;ficos sociales, han estudiado con detalles cada uno de los elementos que han favorecido, o en su caso, perjudicado, el avance al que nos referimos. La poblaci&amp;oacute;n, la tecnolog&amp;iacute;a, la educaci&amp;oacute;n, las conexiones con el exterior, la ideolog&amp;iacute;a.

Pedro Tedde de Lorca abord&amp;oacute; una buena parte de estos temas y ha contribuido con sus investigaciones a desvelar y explicar las transformaciones de la econom&amp;iacute;a espa&amp;ntilde;ola en los dos &amp;uacute;ltimos siglos. Ha realizado trabajos sobre la econom&amp;iacute;a de los reinados de Carlos III y Carlos IV; ha estudiado la Hacienda p&amp;uacute;blica espa&amp;ntilde;ola del XIX, prestando atenci&amp;oacute;n a la evoluci&amp;oacute;n de los gastos e ingresos presupuestarios en el siglo XIX. Se ha adentrado en la historia empresarial con textos sobre la historia de las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as ferroviarias privadas y tambi&amp;eacute;n con aportaciones significativas sobre empresarios y empresas andaluzas. Ha hecho incursiones en la historia del pensamiento econ&amp;oacute;mico. Pero sobre todo la trayectoria investigadora de Pedro Tedde de Lorca ha estado centrada en el estudio del sistema financiero y en particular del Banco de Espa&amp;ntilde;a.

Pedro Tedde de Lorca falleci&amp;oacute; el 9 de febrero de 2020 a la edad de 75 a&amp;ntilde;os. Piero, como le llamaban su familia y sus m&amp;aacute;s cercanos amigos, naci&amp;oacute; en M&amp;aacute;laga de padre italiano (un ingeniero que vino a trabajar en la electrificaci&amp;oacute;n de M&amp;aacute;laga) y madre espa&amp;ntilde;ola, de origen granadino. Piero ha sido uno de nuestros m&amp;aacute;s sobresalientes historiadores econ&amp;oacute;micos, especialista en historia bancaria y de la Hacienda P&amp;uacute;blica, universitario, acad&amp;eacute;mico y durante muchos a&amp;ntilde;os miembro del Servicio de Estudios del Banco de Espa&amp;ntilde;a (hoy Direcci&amp;oacute;n General de Econom&amp;iacute;a y Estad&amp;iacute;stica). Tedde de Lorca estudi&amp;oacute; el bachillerato en el Colegio Ntra. Sra. de la Victoria de los Hermanos Maristas. Curs&amp;oacute; la Licenciatura en Ciencias Econ&amp;oacute;micas y Empresariales en la Universidad de Madrid (no era a&amp;uacute;n Complutense), y residi&amp;oacute; en el Colegio Mayor Guadalupe, centro de muchos alumnos latinoamericanos y futuros destacados intelectuales y profesionales en sus pa&amp;iacute;ses de origen. Coincidi&amp;oacute; all&amp;iacute; con Gonzalo Anes, de quien fue amigo desde entonces. Fue miembro activo de los estudiantes dem&amp;oacute;crata-cristianos y ello le cost&amp;oacute; ser expedientado. Al terminar la licenciatura colabor&amp;oacute; en la c&amp;aacute;tedra de Estructura Econ&amp;oacute;mica del profesor Juan Velarde y, posteriormente, pas&amp;oacute; a colaborar con el profesor Pedro Schwartz en la de Historia del Pensamiento Econ&amp;oacute;mico. Con &amp;eacute;ste y con el profesor Gabriel Tortella comenz&amp;oacute; a trabajar en el Banco de Espa&amp;ntilde;a en 1972, dentro de un peque&amp;ntilde;o pero potente Servicio de Historiadores, formado por los dos anteriores m&amp;aacute;s Diego Mateo del Peral y Rafael Anes. Su carrera universitaria comenz&amp;oacute; en la Facultad de Econ&amp;oacute;micas de la Complutense, primero como profesor adjunto y luego como agregado (una figura hoy desaparecida). En 1982 obtuvo la c&amp;aacute;tedra de Historia Econ&amp;oacute;mica de la Universidad de M&amp;aacute;laga, que ocup&amp;oacute; hasta 1993, compatibilizando su labor universitaria con sus investigaciones en el Banco de Espa&amp;ntilde;a. Tambi&amp;eacute;n fue catedr&amp;aacute;tico de la Universidad San Pablo-CEU, en activo hasta su jubilaci&amp;oacute;n y profesor em&amp;eacute;rito hasta el d&amp;iacute;a de su muerte.</description>

Historia económica

Fundación Ramón Areces

La economía española: una mirada al pasado. In memoriam: Pedro Tedde de Lorca

MAY 9, 202581 MIN
Historia económica

La economía española: una mirada al pasado. In memoriam: Pedro Tedde de Lorca

MAY 9, 202581 MIN

Description

L a econom&iacute;a espa&ntilde;ola ha registrado una transformaci&oacute;n radical desde mediados del siglo XIX hasta el presente. Su estructura agraria de entonces dio paso a otra de car&aacute;cter industrial y despu&eacute;s a una tercera con predominio del sector terciario. El cambio en ocasiones fue lento, mientras que en otras las mutaciones se aceleraron. Los avances fueron seguidos de retroceso, pero a medio plazo el progreso no se detuvo. A precios constantes de 1999, en el a&ntilde;o de 1850, el PIB rondaba los 4.250 millones de pesetas, en 1900 ascend&iacute;a a 10.260 millones de pesetas y en 2000 superaba los 100 millones de millones. Por habitante, las cifras apuntan en la misma direcci&oacute;n: 290 pesetas en 1850, 550 pesetas en 1900 y 2.555.960 pesetas en 2000 (15.362 euros) Al progreso han contribuido multitud de factores institucionales (la pol&iacute;tica y las reformas econ&oacute;micas) y no institucionales (las fuerzas del mercado), internos (la acci&oacute;n de los agentes econ&oacute;micos) y externos (la influencia de la econom&iacute;a internacional). Los historiadores econ&oacute;micos, entre otros cient&iacute;ficos sociales, han estudiado con detalles cada uno de los elementos que han favorecido, o en su caso, perjudicado, el avance al que nos referimos. La poblaci&oacute;n, la tecnolog&iacute;a, la educaci&oacute;n, las conexiones con el exterior, la ideolog&iacute;a. Pedro Tedde de Lorca abord&oacute; una buena parte de estos temas y ha contribuido con sus investigaciones a desvelar y explicar las transformaciones de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola en los dos &uacute;ltimos siglos. Ha realizado trabajos sobre la econom&iacute;a de los reinados de Carlos III y Carlos IV; ha estudiado la Hacienda p&uacute;blica espa&ntilde;ola del XIX, prestando atenci&oacute;n a la evoluci&oacute;n de los gastos e ingresos presupuestarios en el siglo XIX. Se ha adentrado en la historia empresarial con textos sobre la historia de las compa&ntilde;&iacute;as ferroviarias privadas y tambi&eacute;n con aportaciones significativas sobre empresarios y empresas andaluzas. Ha hecho incursiones en la historia del pensamiento econ&oacute;mico. Pero sobre todo la trayectoria investigadora de Pedro Tedde de Lorca ha estado centrada en el estudio del sistema financiero y en particular del Banco de Espa&ntilde;a. Pedro Tedde de Lorca falleci&oacute; el 9 de febrero de 2020 a la edad de 75 a&ntilde;os. Piero, como le llamaban su familia y sus m&aacute;s cercanos amigos, naci&oacute; en M&aacute;laga de padre italiano (un ingeniero que vino a trabajar en la electrificaci&oacute;n de M&aacute;laga) y madre espa&ntilde;ola, de origen granadino. Piero ha sido uno de nuestros m&aacute;s sobresalientes historiadores econ&oacute;micos, especialista en historia bancaria y de la Hacienda P&uacute;blica, universitario, acad&eacute;mico y durante muchos a&ntilde;os miembro del Servicio de Estudios del Banco de Espa&ntilde;a (hoy Direcci&oacute;n General de Econom&iacute;a y Estad&iacute;stica). Tedde de Lorca estudi&oacute; el bachillerato en el Colegio Ntra. Sra. de la Victoria de los Hermanos Maristas. Curs&oacute; la Licenciatura en Ciencias Econ&oacute;micas y Empresariales en la Universidad de Madrid (no era a&uacute;n Complutense), y residi&oacute; en el Colegio Mayor Guadalupe, centro de muchos alumnos latinoamericanos y futuros destacados intelectuales y profesionales en sus pa&iacute;ses de origen. Coincidi&oacute; all&iacute; con Gonzalo Anes, de quien fue amigo desde entonces. Fue miembro activo de los estudiantes dem&oacute;crata-cristianos y ello le cost&oacute; ser expedientado. Al terminar la licenciatura colabor&oacute; en la c&aacute;tedra de Estructura Econ&oacute;mica del profesor Juan Velarde y, posteriormente, pas&oacute; a colaborar con el profesor Pedro Schwartz en la de Historia del Pensamiento Econ&oacute;mico. Con &eacute;ste y con el profesor Gabriel Tortella comenz&oacute; a trabajar en el Banco de Espa&ntilde;a en 1972, dentro de un peque&ntilde;o pero potente Servicio de Historiadores, formado por los dos anteriores m&aacute;s Diego Mateo del Peral y Rafael Anes. Su carrera universitaria comenz&oacute; en la Facultad de Econ&oacute;micas de la Complutense, primero como profesor adjunto y luego como agregado (una figura hoy desaparecida). En 1982 obtuvo la c&aacute;tedra de Historia Econ&oacute;mica de la Universidad de M&aacute;laga, que ocup&oacute; hasta 1993, compatibilizando su labor universitaria con sus investigaciones en el Banco de Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n fue catedr&aacute;tico de la Universidad San Pablo-CEU, en activo hasta su jubilaci&oacute;n y profesor em&eacute;rito hasta el d&iacute;a de su muerte.