Para pueblos como los mexicas, los perros no eran solo animales domésticos: eran seres capaces de moverse entre mundos, el de los vivos y el de los muertos.
Xólotl, hermano gemelo de Quetzalcóatl, regalaría a los humanos unos perros creados del hueso de la vida, para ayudarles a salvar sus espíritus en la travesía por el inframundo, y de ahí que para los mexicas fueran sagrados.
En códices y representaciones prehispánicas aparecen perros más estilizados, a veces más robustos o con rasgos “lobunos”, Pero no hay evidencia clara de que fueran híbridos reales, más bien podrían ser interpretaciones artísticas o variaciones de perros nativos ya desaparecidos.
A partir de la década de 1990, un grupo de criadores y científicos liderados por la Federación Canófila Mexicana inició un proyecto para recrear este perro ancestral, pero no fue simplemente cruzar un perro con un lobo, fue un proceso largo y controlado.
El objetivo no era inventar un perro nuevo desde cero, sino recrear un tipo físico y simbólico inspirado en los perros lobo representados en la iconografía prehispánica.
Acompáñanos en esta aventura en la que conocerás la leyenda y como se creó y fijó la raza.
Por supuesto te contaremos cuál es su carácter y qué necesitará de ti para ser feliz.
Rafael, en esta ocasión, nos cuenta los distintos mitos que hay sobre el perro negro universal.
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