La participación de los canarios en la independencia de Venezuela fue amplia y contradictoria, reflejo de su fuerte arraigo en la sociedad colonial. Desde finales del siglo XVIII, la emigración canaria fue masiva y transversal, con presencia en todos los estratos sociales, lo que explica que no adoptaran una posición política única ante la ruptura con España. Mientras algunos canarios integrados en las élites apoyaron el proyecto independentista, muchos pequeños comerciantes, campesinos y trabajadores se opusieron a una república que percibían como dominada por los grandes propietarios. Esta diversidad de intereses convirtió a los canarios en actores clave de un proceso marcado por profundas tensiones sociales y violencia que atravesó a toda la población. Lo hablamos con Manuel Hernández, catedrático de Historia de América en la Universidad de La Laguna.