<p>¿Quiénes somos para exigirle a Dios? Muchas veces lo cuestionamos, le reclamamos y hasta lo ponemos a prueba, olvidando que Él es nuestro Creador y Padre. En este episodio quiero confrontarte y recordarte que, aun con tus dudas y defectos, Dios sigue abriéndote los brazos. Su amor no es excusa para vivir como queremos, sino un llamado a rendirnos y poner los ojos en Él.</p><p>Si alguna vez has exigido más de lo que has confiado, este mensaje es para ti.</p>