Muy bienvenida/bienvenido a un nuevo episodio del podcast “HABLANDO CON TU PIEL”
Este es un espacio de encuentro en el que con un lenguaje sencillo podrás acercarte al mundo de la Dermocosmética o lo que es lo mismo, el cuidado de la piel, TU PIEL; siempre desde el punto de vista de la SALUD.
Soy Margarita Sánchez Hita y mis más de 30 años de experiencia como farmacéutica especializada en Dermofarmacia y Cosmetología me han permitido observar que de forma continuada se repetían las mismas dudas y errores en todo lo relacionado con el cuidado de la piel. Aquí podrás resolverlas todas. Cada JUEVES publicaré un nuevo episodio para que juntas y juntos vayamos avanzando en el conocimiento de la piel y la mejor manera de cuidarla.
El envejecimiento humano comienza a partir de los 25 años. Lo sé, es una afirmación dura, sin embargo, es así; o al menos así lo asegura una investigación realizada por una científica de la Universidad Pompeu Fabra. A los 25 años empiezan a aparecer las primeras canas, las primeras arrugas en el contorno de los ojos y las primeras manchas. Comienza ya a esta edad la pérdida de masa muscular que, aunque de forma gradual irá, afectando a todo nuestro cuerpo. En palabras de esta científica: “Somos jóvenes por poco tiempo” y aunque no nos guste la palabra envejecimiento o le encontremos una connotación negativa, tenemos que hacernos amigas de ella porque es un proceso que sí o sí va a ocurrir. Hoy te comparto otra de mis frases: cuando te pelees con el mundo, hazte amiga del mundo.
Pensando en a qué llamamos piel bella o piel bonita nació mi tercer lema NO HAY BELLEZA SIN SALUD.
Y si pudieras comprar cada día una dosis de belleza, una dosis de juventud diaria, ¿Lo harías? Y si además te dijera que es gratis. Sólo depende de cómo actúes, de lo que hagas, de tus hábitos. Yo definiría la belleza como la belleza serena, la serenidad que manifiesta un rostro y una piel sana, saludable.No podemos ir en contra de lo que sabemos que inexorablemente va a ocurrir, pero sí adelantarnos al proceso y minimizar los daños. Actuar.
Si bien es cierto que el concepto de belleza es relativo, depende del gusto de cada persona y de su percepción; cuando yo hablo de belleza hablo de la belleza de la piel no de la fisonomía ni de la anatomía del rostro de la persona. No podemos cambiar nuestra anatomía ni nuestra fisionomía, hablo de aquello que sí podemos cambiar.
No podemos entender y alcanzar la belleza de la piel si no es abordando su Salud. Para mí una piel bella es aquella que se manifiesta como una piel sana.
¿Y a qué llamamos piel sana?
Una PIEL SANA :
Tiene intacta su función barrera
Se mantiene hidratada durante más tiempo
Presenta equilibrio en el BHL
Es tolerante
No presenta afecciones activas
Tiene una textura homogénea
Presenta un color homogéneo
Vamos a verlo más despacio:
Lo primero que tienes que entender y aceptar es que todo lo que a agrede a tu piel provoca un daño en tu piel y puede producir inflamación con consecuencias directas sobre tu piel.
La base del cuidado de la piel es cuidarla, no agredirla y esto depende solo de ti, de cómo trates a tu piel y a qué la expongas. El futuro de tu piel está en tu mano. Yo te puedo ayudar a controlarlo.
Todas las afecciones de la piel van acompañadas de inflamación: Rosácea, acné, eccema; por eso es fundamental controlar y reducir la inflamación. La inflamación hace que la piel envejezca, el colágeno y la elastina se destruyan, la barrera cutánea se altere y ya no esté intacta para protegerte y además provoca daño en el ADN de tus células. Iremos viendo cómo reducir esta inflamación y de nuevo te recuerdo que depende de ti.
Revisemos paso a paso qué necesitas para tener una piel sana y bella.
Una piel sana tiene intacta su función barrera: Solo respetando la capa que nos defiende y relaciona del exterior conseguiremos una piel estable y resistente y esto solo lo podemos conseguir con una adecuada limpieza diaria, con la exfoliación como refuerzo para acelerar el proceso de limpieza en profundidad y la eliminación de células que pueden obstruir el poro y usando productos que respeten esa función barrera. Respetarla implica protegerla de agresiones, cuidarla. Las principales agresiones son la radiación solar, las temperaturas extremas ya sean muy altas o muy bajas, el viento, climas o ambientes demasiado secos, la contaminación, usar agua muy caliente: La limpieza debe ser suave, sin frotar ni usar agua muy caliente, ya que induce a couperosis y alteración del manto lipídico y controlar y reducir la inflamación. Todos estos factores son enemigos de tu piel, trátalos como tales.
Una piel sana se mantiene hidratada durante más tiempo: Protegiendo la capa externa de tu piel proteges su nivel de hidratación. Controla cómo se encuentra tu piel, qué te está diciendo, qué te está pidiendo. Y cuando te pida, entonces dáselo. Apórtale hidratación cuando sea necesario, no todas las pieles necesitan hidratación a diario, pero sí debes estar atenta cuando tu piel te indique que necesita una dosis diaria o bien un refuerzo de hidratación. Aprende a escucharla.
Una piel sana presenta equilibrio en el BHL: Mantener un nivel óptimo de hidratación en la capa externa es primordial; sin embargo, es importante también aportar también unos niveles adecuados de la fase grasa de la hidratación. Es necesario, además controlar la hiperproducción de grasa de las glándulas sebáceas: Numerosas afecciones de la piel están relacionadas con una elevada producción de grasa: El acné, la rosácea y el poro dilatado, tienen su origen en el exceso de sebo. Como en todo, el equilibrio necesita que no haya ni por exceso ni por defecto; en el equilibrio está la virtud. Controlar el exceso de grasa es vital para tener una piel sana y por tanto bella. Pero aquí no acaba todo, es necesario además la hidratación en las capas más profundas de la piel y sí, se va complicando cómo conseguirlo; pero no sufras, más adelante te contaré cómo. Por suerte la industria cosmética, así como la dermatología estética son ciencias en continua evolución y desarrollan formulas y técnicas cada vez más innovadoras y eficaces para aportar a tu piel todo lo que necesita o no es capaz de producir en los niveles adecuados.
Una piel sana es una piel tolerante: Una piel sana tiene niveles óptimos de hidratación, es capaz además de mantenerlos durante más tiempo y esto hace a su vez que se mantenga un Balance Hidro-Lipídico adecuado, si somos capaces de controlar la producción sebácea. Estos dos factores y la prevención y evitación de agresiones convertirán tu piel en una piel tolerante, resistente.
Una piel sana no presenta afecciones activas, si bien es cierto que determinadas afecciones presentan recidivas, es decir, en determinadas circunstancias van a aparecer brotes. Pues bien, cuanto más intactos y controlados estén los tres factores anteriores más se espaciarán esos brotes y además serán menos severos.
Una piel sana tiene una textura homogénea tanto a nivel de apariencia del poro, uniformidad de la piel y su aspecto y tacto, incluso en el tipo de arrugas que presenta.
Una piel sana tiene un color homogéneo, sin cambios de pigmentación, ni pigmentación post inflamatoria. Es una piel sin lesiones.
En definitiva, una piel sana además de los beneficios en su aspecto y por lo tanto en el tuyo, requerirá menor número de intervenciones tanto cosméticas como médico-estéticas y además te defenderá mejor de las agresiones externas. Acompáñame en este camino y descubrirás los secretos para conseguirla y no menos importante, conservarla. Y si en estos momentos tu piel no es una piel sana, no está adecuadamente equilibrada, no te preocupes, estoy aquí para ayudarte. En el camino que iremos recorriendo te irás viendo reflejada en estados de tu piel, necesidades y afecciones y descubrirás que todo tiene solución si sigues los pasos y las decisiones correctas. Yo te quiero enseñar el camino.
Quiero decirte que la rutina cosmética que elijas para tu piel puede convertirse en aliado perfecto o en el enemigo ideal para tu piel.
La elección del producto, su formulación, su textura y sobre todo su eficacia van a marcar también el ritmo de tu envejecimiento. ¿Interesante verdad?
Lo iremos analizando todo.
Y si piensas que no tienes una piel sana, con estas características o que no lo vas a conseguir, si tienes en este momento alguna afección activa en tu piel y no ves luz; no te preocupes, estoy aquí para ayudarte. Juntas lo vamos a conseguir.
Si te apetece continuar este viaje conmigo cada JUEVES me encontrarás AQUÍ; me hace mucha ilusión recorrer este camino contigo y acompañarte hasta que consigas el mejor futuro para tu piel, TU MEJOR YO FUTURO. Si te gusta suscríbete a este podcast para no perderte ningún episodio y si te parece bien puntúame con estrellitas, esto me ayudará a darle continuidad a este proyecto. Compárteme con tus ami@s y guarda los episodios que te parezcan más interesantes para poder consultarlos cuando tengas dudas.
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Nos vemos aquí el próximo Jueves. Disfruta la semana cuidando de tu piel.