En este episodio nos metemos de lleno en ese territorio peligroso y fascinante de las malas compañías: esas que te prometen aventuras, te venden libertad y, a veces, te dejan preguntándote cómo acabaste en esa historia que ahora cuentas entre risas (o con cierto temblor).
Hablamos de todo: de la adolescencia y sus decisiones dudosas, de las versiones más sofisticadas de la mala influencia en la vida adulta,de esas personas que parecen buenas… pero no son buena compañía, y también de ese clásico irresistible: “me gusta que parezca malote” (¿de verdad?)
Hay historias, hay confesiones, hay psicología de la vida real y, como siempre, mucha música. Un episodio para reír, reconocernos un poco… y quizás replantearnos con quién tomamos la próxima copa.
Como sabéis, al final, no todas las malas compañías se ven venir, pero casi todas dejan historia.