Todo el mundo parece sospechoso. Todo el mundo parece mentir. Marcia les confiesa que ella también estuvo trabajando contra la fábrica en la clandestinidad. Le preguntan por las otras personas desaparecidas a lo largo de los años y les responde que no tienen nada que ver con esto. Pero les sugiere que visiten un sitio: Al final de uno de los caminos del bosque hay una vieja mina junto a un lago. Ya nadie va a esa zona porque una empresa la dejó seca y se fue cayendo a trozos. La mayoría de la gente ya ni recuerda está allí. Pero, cuando llegan, una enorme sorpresa los está esperando.