Efesios 4:32 comienza con las palabras: “Antes sed benignos unos con otros”. Considera cómo este versículo coincide perfectamente con lo que vimos ayer, acerca de tratar a otros como Dios nos ha tratado.  La benignidad debe marcar a los cristianos en todo tiempo. Pero hay por lo menos tres necesidades específicas que requieren tres clases específicas de estímulo.  Primero, hemos de mostrar benignidad hacia los infantes espirituales. “Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos” (1 Tes. 2:7).  Segundo, hemos de mostrar benignidad y dar ánimo a los débiles. “Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos” (Rom. 15:1).  Tercero, hemos de servir como un enfermero para los que están espiritualmente enfermos (2 Tim. 2:24, 25).  Un hombre de negocios dijo una vez: “No puedo esperar a llegar a casa por la noche: quedo tan cansado de ser amable todo el día”. ¡Qué actitud triste hacia la vida humana!  La benignidad, especialmente en nuestros hogares, es esencial. Y una de las maneras más importantes en que podemos manifestar amabilidad es la forma en que nos hablamos unos a otros. La atmósfera del hogar mayormente está determinada por las palabras que decimos. Tantos problemas, tantas heridas, tantas tensiones y tantas peleas podrían evitarse si fuéramos cuidadosos no solamente con lo que decimos, sino con cómo lo decimos. A menudo uno podría decir algo y no herir ni ofender, o uno puede decir las mismas palabras a la misma persona, y herirla y ofenderla grandemente. La clave es cómo hablamos. El lenguaje humano es más que solo el significado de las palabras mismas; el tono, la expresión facial, el lenguaje del cuerpo, el énfasis son partes de lo que trasmitimos a otros acerca de nuestros pensamientos, emociones e ideas.  Lee Proverbios 15:1 al 5 y Proverbios 25:11 al 15. ¿Qué principios importantes acerca de lo que dices y cómo lo dices se revelan en estos textos? Al leerlos, pregúntate acerca de cómo usas las palabras cuando hablas a otros. ¿De qué maneras podrías ser más amable en tu comunicación verbal con otros? ______________________________________________________________ ______________________________________________________________

PC Jovenes Escuela Sabatica

Escuela Sabatica Adultos

Martes 2 de febrero: PALABRAS AMABLES (Efe. 4:32)

FEB 6, 20104 MIN
PC Jovenes Escuela Sabatica

Martes 2 de febrero: PALABRAS AMABLES (Efe. 4:32)

FEB 6, 20104 MIN

Description

<p>Efesios 4:32 comienza con las palabras: &ldquo;Antes sed benignos unos con otros&rdquo;. Considera c&oacute;mo este vers&iacute;culo coincide perfectamente con lo que vimos ayer, acerca de tratar a otros como Dios nos ha tratado.<br /> <br /> La benignidad debe marcar a los cristianos en todo tiempo. Pero hay por lo menos tres necesidades espec&iacute;ficas que requieren tres clases espec&iacute;ficas de est&iacute;mulo.<br /> <br /> Primero, hemos de mostrar benignidad hacia los infantes espirituales. &ldquo;Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos&rdquo; (1 Tes. 2:7).<br /> <br /> Segundo, hemos de mostrar benignidad y dar &aacute;nimo a los d&eacute;biles. &ldquo;As&iacute; que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los d&eacute;biles, y no agradarnos a nosotros mismos&rdquo; (Rom. 15:1).<br /> <br /> Tercero, hemos de servir como un enfermero para los que est&aacute;n espiritualmente enfermos (2 Tim. 2:24, 25).<br /> <br /> Un hombre de negocios dijo una vez: &ldquo;No puedo esperar a llegar a casa por la noche: quedo tan cansado de ser amable todo el d&iacute;a&rdquo;. &iexcl;Qu&eacute; actitud triste hacia la vida humana!<br /> <br /> La benignidad, especialmente en nuestros hogares, es esencial. Y una de las maneras m&aacute;s importantes en que podemos manifestar amabilidad es la forma en que nos hablamos unos a otros. La atm&oacute;sfera del hogar mayormente est&aacute; determinada por las palabras que decimos. Tantos problemas, tantas heridas, tantas tensiones y tantas peleas podr&iacute;an evitarse si fu&eacute;ramos cuidadosos no solamente con lo que decimos, sino con c&oacute;mo lo decimos. A menudo uno podr&iacute;a decir algo y no herir ni ofender, o uno puede decir las mismas palabras a la misma persona, y herirla y ofenderla grandemente. La clave es c&oacute;mo hablamos. El lenguaje humano es m&aacute;s que solo el significado de las palabras mismas; el tono, la expresi&oacute;n facial, el lenguaje del cuerpo, el &eacute;nfasis son partes de lo que trasmitimos a otros acerca de nuestros pensamientos, emociones e ideas.<br /> <br /> <span style="font-weight: bold; font-style: italic;">Lee Proverbios 15:1 al 5 y Proverbios 25:11 al 15. &iquest;Qu&eacute; principios importantes acerca de lo que dices y c&oacute;mo lo dices se revelan en estos textos? Al leerlos, preg&uacute;ntate acerca de c&oacute;mo usas las palabras cuando hablas a otros. &iquest;De qu&eacute; maneras podr&iacute;as ser m&aacute;s amable en tu comunicaci&oacute;n verbal con otros?</span><br /> ______________________________________________________________<br /> ______________________________________________________________<br /> <br /> <span style="font-weight: bold; color: #000099;"><br /></span></p>