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Academia Cristo
NO HEMOS HECHO MÁS QUE CUMPLIR CON NUESTRO DEBER…
OCT 7, 20262 MIN
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Description
7 de octubre de 2026
Lucas 17: 10
Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les ha ordenado, digan: «Somos siervos inútiles, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber.
NO HEMOS HECHO MÁS QUE CUMPLIR CON NUESTRO DEBER…
Un bombero sale corriendo de un edificio en llamas con un perrito en brazos y se lo entrega a su dueña. La dueña llora de alegría y le dice: «¡Muchas gracias por volver a entrar para salvar a mi perro! ¡Es usted un héroe!». El bombero simplemente responde: «De nada, señora. Pero no tiene que agradecerme: no he hecho más que cumplir con mi deber».
Una historia así tendría un giro extraño si el bombero hubiera dicho: «Bueno, señora, ya saqué a su perro; pero, si quiere que le devuelva a su Peluchín, ¡espero una recompensa!». Ningún bombero diría eso. Su trabajo es proteger del fuego a las personas, sus mascotas y sus propiedades. Un bombero no espera una recompensa por hacer bien su trabajo.
Cuando hacemos una buena obra motivada por la fe en Jesús, no le decimos a Dios: «A ver, Dios, ¿viste esa cosa linda que hice por mi cónyuge? Ahora voy a necesitar alguna recompensa por ese pequeño sacrificio».
Las acciones de amor del cristiano no están motivadas por recibir algo a cambio de su servicio. Los actos de amor del cristiano son, sencillamente, parte de ser un seguidor de Jesús. El cristiano no busca elogios ni reconocimientos especiales a cambio de una acción de amor. Cuando le agradecen por un acto de amor, el cristiano puede decir lo mismo que aquel bombero: «No he hecho más que cumplir con mi deber».
La fe se deleita en el deber, porque la fe comprende lo que Jesús ya hizo por mí. Así que, cuando hago las cosas que Dios me ha mandado hacer, puedo decir: «No he hecho más que lo que mi Salvador ya hizo por mí un millón de veces. Me deleito en servirle. Qué deber tan maravilloso me toca cumplir: ser como Cristo para los demás».
Oremos:
Amado y amoroso Señor, tú me salvaste y me serviste, no porque fuera tu deber, sino porque me amas. Permíteme amar y servir a los demás como tú me has amado y servido a mí. Amén.

