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Catolicos en Camino
Tonydu
Santo Evangelio Diario 12 de octubre Mons Enrique Diaz Diaz
OCT 13, 20264 MIN
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Description
12 Octubre Gálatas 4, 22-24. 26-27. 31-5,1: “No somos hijos de la esclava, sino de la mujer libre” Salmo 112: “Bendito sea el Señor ahora y por siempre” San Lucas 11, 29-32: “A la gente de este tiempo no se le dará otra señal que la del profeta Jonás” Todos hemos escuchado la historia del profeta Jonás llena de imágenes y simbolismos. Hace algunos días, refiriéndose a esta narración, unos niños me decían que si un hombre puede vivir en el vientre de una ballena. Mucho más allá de los simbolismos que utiliza este breve librito está su profundo significado: un Dios misericordioso que llama a la conversión y que está dispuesto a otorgar el perdón a un pueblo que muestra su corazón contrito. Jonás se oponía a predicar la conversión y decide, por su cuenta, ir por otros lugares. Pero los planes del Señor son ofrecer la salvación. Finalmente Jonás, aunque obligado, predica la conversión y para su sorpresa se convierte en signo de salvación para aquel pueblo que con su rey y todos sus habitantes se entregan a la penitencia y a la conversión. Jonás, profeta desconocido en Nínive, se había convertido en señal del perdón de Dios. El reclamo de Jesús es que la generación que ahora lo escucha no es capaz de descubrir en Él, el signo de la misericordia de Dios. Ha predicado desde el inicio de su ministerio y ahora aquella generación sigue exigiendo signos y señales. ¿No nos pasará a nosotros algo semejante? ¿Cuánto caso hacemos a las llamadas de conversión que hemos escuchado del mismo Jesús? Hay quien se atreve a pedir señales y signos que le “obliguen” a la conversión, pero ahí está la vida y la predicación de Jesús que nos habla del Padre Misericordioso, que nos ofrece las parábolas del perdón, que con imágenes y señales nos manifiesta que no ha venido a condenar al pecador sino a llamarlo a conversión. El Papa Francisco insistía hasta la saciedad en la necesidad de la conversión de todos, sacerdotes, obispos, fieles, y continuamente nos recordaba esta imagen del Padre lleno de Misericordia, nosotros ¿seguiremos sordos? ¿Nos pasará lo mismo que aquella generación que Jesús llama perversa? Hoy es tiempo oportuno, hoy es tiempo de cambio, hoy es tiempo de entregar el corazón al Señor. Que no hechemos en saco roto sus palabras.

