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Catolicos en Camino
Tonydu
Santo Evangelio San Mateo 22,1-14 XXVIII Domingo Tiempo ordinario catequesis Padre Antonio Pavia
OCT 12, 202657 MIN
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Description
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 22,1-14 XXVIII Domingo del Tiempo ordinario
Parábola del banquete nupcial1 Tomando Jesús de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo:2 «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo.3 Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir.4 Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: “Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda.”5 Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio;6 y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron.7 Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad.8 Entonces dice a sus siervos: “La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos.9 Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda.”10 Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales.11 «Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda,12 le dice: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?” El se quedó callado.13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: “Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes.”14 Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos.»
Reflexión: ¿Cómo resucitamos?
El Evangelio de hoy nos dice que Dios invita a todo hombre a participar de un banquete. Damos a la palabra invitar todo su alcance, que implica que es el hombre quien tiene que decidir si acepta o no la invitación de Dios. Somos nosotros los que tenemos que situar o no la invitacion en la lista de nuestras prioridades, jamás se le ocurrirá a Dios interferir en nuestra libertad. Dios es quien invita y tú quien prioriza. Sin embargo, es bueno señalar en qué consiste el banquete al que somos invitados... pues consiste en el ofrecimiento por parte de Dios para entrelazar tu vida, la temporal y eterna con Él. Aun siendo una perspectiva que nos abre a la Plenitud...aun así.. Dios nunca elegirá por tí...es a tí a quien le toca.
(Por el padre Antonio Pavía)comunidadmariamadreapostoles.com

