Escala en París

Details

Coproducida con France 24 en español, Escala en París es una cita semanal con artistas, deportistas, empresarios, científicos, protagonistas de la política, etc. Un puente entre América latina y la Ciudad Luz.

Recent Episodes

OCT 21, 2026
Francia: los comerciantes exigen protección del Estado tras los disturbios
Unas 800 000 personas protestaron este fin de semana en Francia contra la vida cara y los cortes presupuestales, sumándose a las protestas estudiantiles, que denuncian desde ya un mes la degradación de la educación pública. En margen des los cortejos, las fuerzas del orden no lograron contener a miles de saqueadores que han dejado daños millonarios en las principales ciudades francesas. Los comerciantes "a flor de piel" manifiestan un "cabreo monumental" y expresan su preocupación ante las nuevas manifestaciones que ya se anuncian. Violencia inédita. Fallo manifiesto. Los superlativos abundan para calificar los disturbios del 17 y 18 de octubre pasados, que sin duda dejarán huella en una Francia fracturada a seis meses de la elección presidencial. Unos 3000 comercios fueron afectados en el territorio; los prejuicios van desde las degradaciones de fachada hasta el saqueo total de la mercancía. Olivier Urrutia es delegado general de la Federación de Comercio Cooperativo y Asociado de Francia. De los comercios que representa, unos 100 fueron impactados: los supermercados, las ópticas, las farmacias, las tiendas de deporte, los comercios de cámaras y computadoras están "sobre expuestos". Según Urrutia, el objetivo es lucrar con la mercancía que termina a menudo en plataformas de reventa. "Saqueadores organizados y casi profesionales" "Llevamos dos días de reuniones de crisis con el Ministerio de Economía y en relación con el Ministerio de Interior. Queda claro que hubo un fallo general de mantenimiento del orden en el espacio público. Hubo una subestimación de los manifestantes, que iban de forma pacífica a protestar contra la vida cara y las condiciones de estudios para los estudiantes y alumnos de los colegios. También hubo una subestimación de los saqueadores muy organizados y casi profesionales que vemos en cada movimiento social en Francia", comenta. "Es un doble fallo por infravalorar los manifestantes e infravalorar el riesgo altísimo que se podía perfectamente anticipar de bandas organizadas que estaban organizándose a través de las redes sociales desde hace dos o tres días", agrega. "Un blanco fácil" Este nuevo episodio de violencia deja una vez más en evidencia la vulnerabilidad de los comercios: "Son un blanco fácil porque en Francia desde hace 20 años los comercios no se protegen, no se incluyen lo suficientemente bien en los dispositivos de mantenimiento del orden de la seguridad pública. Esto explica el cabreo monumental de los comerciantes y eso es lo que hemos dicho" [en los ministerios]. Es por ello que, además de ofrecer ayudas a los comerciantes -como un préstamo sin intereses de hasta 55 000 euros- el Estado promete el doble de efectivos policiales para la próxima gran cita de protesta y un mejor diálogo con los comerciantes. Se trata de "hacer una especie de cartografía local de los comercios, de las zonas sensibles para adaptar el sistema de mantenimiento de orden a esas zonas particulares". A esto se agregan toques de queda parciales en ciertas ciudades, como Marsella o incluso el centro de París. Sin embargo, el gremio mira con mucha preocupación las manifestaciones por venir porque "estamos gestionando solo las consecuencias". Olivier Urrutia teme una escalada de violencia con propietarios de tiendas que optarían por la violencia para defenderse. Para evitar una tragedia, "le corresponde al Estado, a los poderes públicos mantener el orden en el espacio público". Los chalecos amarillos convocan una nueva manifestación el 24 de octubre y los sindicatos una movilización general el 5 de noviembre tras una cita poco fructífera con un gobierno "sumergido en una crisis muy profunda, que no es económica, es una crisis política". #EscalaenParís también está en redes Un programa coordinado por Paola Ariza, realizado por David Brockway y Vanessa Loiseau.
OCT 14, 2026
Francia: La protesta estudiantil impulsa a los sindicatos a una marcha conjunta el 17 de octubre
Los estudiantes de secundaria reclaman mejores condiciones de aprendizaje, la sustitución de profesores ausentes, la supresión de la selección para la Universidad mediante la plataforma de orientación Parcoursup y un plan de 10.000 millones de euros para los liceos. El gobierno ha prometido la movilización de 3.000 docentes suplementarios, "una medida insuficiente", según los estudiantes que anuncian una marcha conjunta con los sindicatos de trabajadores este sábado 17 de octubre. La movilización de los estudiantes de secundaria y universitarios cumple ya un mes. Este martes salieron a las calles de toda Francia por quinta vez desde el 17 de septiembre. Según los sindicatos hubo 480.000 manifestantes y según datos de la policía, 160.000. Si hace una semana había 900 liceos bloqueados, este jueves se registraron 200 pero no por eso, la movilización se está desgastando, según Alice de Brito, vicepresidenta de la UNEF, Unión Nacional de Estudiantes, principal sindicato de universitarios franceses. “Se movilizan universidades que históricamente nunca se movían, incluso colegios privados y trabajadores que se suman a nosotros", explica De Brito. Ratas, techos que se caen y aulas sin profesores “En los liceos de la periferia hay ratas, techos que se caen, fugas de agua, calor irrespirable en verano y frío extremo en invierno: eso ya no puede ser", denuncia, por su parte, Thibault Merklen, profesor de Ciencias Económicas y Sociales de secundaria que este martes también se manifestó. La movilización sigue en pie puesto que los estudiantes consideran que el gobierno no ha atendido a sus reivindicaciones. Denuncian la falta de profesores, demasiados alumnos por clase, horarios insostenibles, aulas en malas condiciones y un acceso desigual y discriminatorio a las universidades. “Los 3.000 profesores suplementarios anunciados no son suficientes y, además, todavía no los hemos visto sobre el terreno", explica Alice de Brito, que estudia un máster de Economía en la Universidad Paris-Est-Créteil, justamente en el municipio donde comenzaron las protestas en el Instituto Saint Exupéry. Violencia policial versus violencia en los bloqueos El gobierno francés ya ha dado la factura de lo que va a costar reparar los desperfectos causados durante los bloqueos de las escuelas secundarias: 8,5 millones de euros en la región parisina y 30 millones de euros a nivel nacional. Una suma que no se puede comparar, según de Brito y Merklen a la represión policial contra los manifestantes, la mayoría menores. "Un alumno puede quemar un cubo de basura que cuesta unos euros; la policía ha dejado a jóvenes sin ojo, sin mano, ahogados y estrangulados: eso no se paga con dinero", denuncia el joven profesor. “Es muy violento reprimir a jóvenes que se movilizan con pancartas y dejar a chicos sin mano, sin ojos, sin dientes, heridos", afirma la vicepresidenta de la UNEF todavía con dolor en la espalda por la manifestación de este martes. Denuncias de instrumentalización a seis meses de las presidenciales En seis meses se celebran elecciones presidenciales en Francia y muchos de estos jóvenes que se están manifestando podrán votar porque tendrán los 18 años recién cumplidos, edad mínima en Francia para poder ejercer el voto. El gobierno acusa al partido de la izquierda radical, la Francia Insumisa, de instrumentalizar a los jóvenes. Algo que rechaza de plano la UNEF. “Siempre que la juventud se moviliza, el gobierno y los medios dicen que estamos instrumentalizados, la juventud no necesita un partido político para saber cómo organizarse ni qué decir; puede pensar por sí misma", afirma de Brito. Por su lado, Thibault Merklen destaca que durante las manifestaciones y los bloqueos, diputados y representas de la izquierda son los únicos que se han interpuesto entre menores y policías para evitar que los menores fueran heridos. “Hablar de la ‘Francia insumisa’ es una cortina de humo para no hablar de la violencia sistémica, policial y educativa en nuestro país", explica el profesor de secundaria. “Los insumisos fueron los únicos que se interpusieron entre la policía y los alumnos; vimos al alcalde de Saint-Denis ponerse en medio para proteger a los estudiantes", agrega. El 17 de octubre: estudiantes, "chalecos amarillos" y sindicatos de empleados Este viernes comienzan dos semanas de vacaciones escolares, lo que podría suponer una ruptura en la dinámica de la movilización, pero tanto De Brito como Merklen están convencidos de que los estudiantes no se van a desmovilizar porque hay una convergencia de varios sectores de la sociedad que ya han anunciado que participarán este sábado en una gran marcha a nivel nacional. “La jornada del martes fue solo un precalentamiento: el sábado la movilización puede ser masiva y hacer temblar al Gobierno", concluye Thibault Merklen.
OCT 7, 2026
La periodista Zorayda Gallegos rompe el tabú de las agresiones sexuales en el Ejército mexicano
'Violencia sexual en los cuarteles: radiografía de la impunidad' es el reportaje de investigación que ha ganado el premio Breach Valdez de Periodismo y Derechos Humanos. Un trabajo firmado por la periodista independiente Zorayda Gallegos y publicado por Fábrica de Periodismo y el diario El Universal que saca a la luz agresiones sexuales y violaciones en una de las instituciones más herméticas de México: el Ejército. "Me levantó de un solo golpe y pues me restregó ahí toda su cosota. Todavía me recuerdo que cuando él expiró su aliento olía a guajillo", explica Adarely, la única víctima que decidió dar su testimonio sin pedir anonimato para este reportaje 'Violencia sexual en los cuarteles: radiografía de la impunidad'. Este es sólo un ejemplo de cientos de agresiones y violaciones sexuales que se han registrado en el Ejército mexicano, unas denuncias que en la mayoría de los casos se quedan en los cajones de los despachos. "Estaba investigando temas de corrupción en el Ejército mexicano cuando me encontré un expediente que tenía que ver con abuso sexual. Comencé a pedir cifras y había más de 500 casos, pero lo que más me sorprendió fue que el número de sentencias era muy bajo, apenas el 3%", nos cuenta la periodista Zorayda Gallegos. A partir de entonces empezó a investigar para conocer de primera mano esos casos de violaciones y abusos sexuales que se silenciaban. Investigó sobre 50, intercambió con 20 mujeres, de las cuales, sólo seis quisieron darle una entrevista y cinco de ellas bajo anonimato. Conseguir esos testimonios, "fue lo más difícil", afirma Gallegos. Contrariamente a Adarely, que sigue batallando en los tribunales y que se mantiene en el ejército como un acto de resistencia y buscando justicia, la mayoría de las mujeres, víctimas de agresiones o violaciones, temen ser represaliadas. "Temen perder sus trabajos o que les pase algo a ellas o a sus familias, algunas tienen a familiares trabajando también en el Ejército o retiradas y temen que se les quiten la pensión", explica la investigadora. También temen por sus vidas. "En el caso de Aracely, fue vigilada constantemente cuando salía de los cuarteles y ha habido casos de amenazas de muerte", denuncia Gallegos. Encubrimiento y subordinación, trampas para las víctimas "Arrinconadas por la férrea disciplina y obediencia al superior: mantras fundamentales de cualquier estructura militar, las mujeres se han visto obligadas a soportar no solo las violencias sexuales, también han debido cumplir, no sin protestas, funciones que denigran su rol profesional", escribe la periodista en la investigación. Y es que la subordinación y la obediencia, pilares de la estructura y la doctrina militares dificultan que una mujer pueda defenderse ante un superior. "Si un superior les dice a ellas que tienen que ir a tal lugar o prestar cierto servicio, así sea entrar en el dormitorio de uno de ellos, ellas lo tienen que hacer, es parte de su formación militar", deplora Gallegos que añade que es justamente en este tipo de situaciones las que "las ponen en riesgo y en peligro de ser víctimas de abuso y acoso sexual". afirma. El encubrimiento es otro de los problemas que enfrentan las mujeres militares. En la investigación hay un caso en el que una mujer denuncia a un superior que intenta ahogar la denuncia porque él mismo había sido mutado desde otra región de México por un caso de abuso sexual. "Le ofreció hasta dinero y pagarle su terapia psicológica para que no escalara el caso", denuncia Gallegos. Eco político pero sin acciones concretas Las solicitudes de Zorayda Gallegos a la Sedena (Secretaría de Defensa Nacional) y a los presuntos agresores de los casos investigados no obtuvieron respuesta. "La Sedena es una institución muy hermética", reconoce la investigadora. La publicación de su reportaje tuvo repercusión política puesto que la presidenta, Claudia Sheinbaum, admitió públicamente la existencia de este problema y se comprometió a atenderlo, sin embargo no ha habido un paso de las palabras a la acción. "Fue el 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer", recuerda. "La presidenta decidió tener un acto público en las instalaciones militares con todas las mujeres militares al frente de ella y fue algo muy simbólico porque un respaldo público, pero se ha quedado en algo discursivo, no se han visto acciones concretas", lamenta. El Premio Breach / Valdez de Periodismo y Derechos Humanos es un galardón para periodistas creado en 2018 y que honra la memoria de los periodistas mexicanos Miroslava Breach y Javier Valdez, asesinados por el ejercicio del periodismo. Un programa coordinado por Florencia Valdés y realizado por Yann Bourdelas, Jeremy Boucher e Ingrid Stockreiter en el maquillaje.
OCT 1, 2026
'Voces de debajo de los escombros', la odisea de Duha Abd Allatif desde Gaza a París
Huir de la guerra o de una dictadura no solo para salvar la vida, sino también para seguir investigando, trabajando o creando. Este es el objetivo del programa PAUSE del Collège de France, que desde 2017 recibe en Francia a científicos y artistas en situación de peligro. Entre ellos está Duha Abd Allatif, escritora y educadora palestina, que logró salir de Gaza con su marido y sus dos hijos, después de un año de espera para huir de la guerra. “El sentimiento en este momento es profundamente complejo. Es una mezcla intensa de alivio, shock y tristeza… nuestros cuerpos están aquí, pero nuestras mentes y nuestros corazones siguen allí, en Gaza”, explica Duha, de 32 años, que lleva apenas tres semanas en París. Ella es una de las 13 artistas y científicos gazatíes que llegaron a finales de agosto. “En diez años hemos acogido a 600 científicos y 150 artistas que han tenido que huir de sus países por amenazas personales o por situaciones de conflicto generalizado”, explica la franco-colombiana Laetitia Braconnier Moreno, responsable de selección y recepción de los científicos y artistas del programa Pause. “El programa funciona gracias a la movilización de científicos y responsables de centros culturales que quieren apoyar a personas que necesitan exiliarse. Es realmente una solidaridad entre pares”, resalta Braconnier. Un programa al que también se han acogido personas de Latinoamérica como venezolanos, por la situación política, o brasileños amenazados por su actividad en la Defensa del territorio. Narrar lo indescriptible El proyecto de Duha es finalizar un libro 'Voces desde debajo de los escombros' que está escribiendo sobre su experiencia de la guerra. Una especie de archivo. “Quería crear un archivo para las generaciones futuras, un archivo en el que nuestras historias queden preservadas y nunca sean olvidadas. Nosotros no somos cifras pasajeras que solo aparecen en la franja de noticias”, explica. “La realidad en Gaza es extremadamente dura; va más allá de lo que cualquier lenguaje puede describir, y a veces incluso yo misma no encuentro las palabras para describir lo que vivimos”, afirma Duha Abd Allatif. Parón en las evacuaciones En el caso de Gaza, la situación desborda todo lo conocido: “Es la primera vez que pasa que tengamos tanta dificultad para ayudar a las personas seleccionadas en el programa a llegar (…) la gente está bloqueada en Gaza, no puede salir y entonces se necesita organizar evacuaciones”, explica Braconnier. Tras la polémica con una estudiante gazatí de Sciences Po Lille, las autoridades añadieron “controles de seguridad suplementarios”, lo que ha generado “una larga espera” mientras, recuerda Braconnier, “la mayoría de las infraestructuras ya no existen, las 13 universidades han sido destruidas, 80% de las escuelas. La situación hoy en día es dramática”, agrega. La guerra multiplicó la carga de las mujeres Antes de la guerra llevaba una vida “ligeramente estable” como profesora y trabajadora comunitaria con mujeres, intentando “construir mejores opciones para las personas con las que trabajaba”. Después, todo se reduce a sobrevivir: “Todo en Gaza se derrumbó. […] Hicimos muchos esfuerzos para ayudar a las personas que nos rodeaban, pero tu trabajo pasa de ser ayuda comunitaria a protección personal. Solo intentas salvar a quienes quieres”. Sobre las mujeres de Gaza, Duha cuenta que ya tenían roles importantes, pero la guerra multiplicó su carga. “La mujer tiene que ser maestra, porque no hay profesor de escuela para sus hijos; tiene que ser doctora y también terapeuta. Ahora las mujeres enfrentan responsabilidades mucho más difíciles”, explica. Aunque PAUSE se concibió como una “pausa”, Laetitia Braconnier reconoce que muchas personas no podrán volver y que el programa se convierte en “una etapa para integrarse finalmente en Francia”. "Gaza es un lugar no apto para que los seres humanos puedan vivir" Preguntada por el retorno, Duha resume la contradicción entre deseo y realidad: “Me gustaría, de verdad volver, pero quiero regresar a la Gaza que existía antes de la guerra, al lugar donde pueda vivir con mis hijos con seguridad y dignidad”. Hoy, dice, “Gaza es un lugar que no es apto para que los seres humanos vivan en él”, pero aun así mantiene una esperanza mínima: “A veces solo debes dejar la puerta del retorno abierta, aunque no sepas si algún día podrás cruzarla”. #EscalaenParís también está en redes sociales Un programa coordinado por Florencia Valdés, realizado por Hadrien Toureaud y Yann Bourdelas.
SEP 24, 2026
Medioambiente, proletarización: la amenaza de la IA no viene de donde usted cree
La destrucción de la humanidad está programada. Y la responsable sería la inteligencia artificial desbocada, según el grito de alarma de Jacob Coxon, un reconocido investigador británico de inteligencia artificial. Renunció a su puesto en Anthropic, uno de los principales desarrolladores de IA. Una tecnología tan potente que terminará escapando al control de sus ambiciosos creadores, que ahora, ante su propio Frankestein quieren pisar el freno e incluso impulsar una regulación. Así va el ritmo de anuncios en el campo de la IA. En paralelo, se activan mecanismos más silenciosos que deterioran cada vez más el mundo laboral sin ir hasta remplazarnos. No hay día sin titulares sobre la IA. Titulares sobre su descontrol, sobre los posibles acuerdos entre China y Estados Unidos, grandes rivales y al mismo tiempo grandes árbitros de una tecnología regida por empresas propulsadas por la desregulación y que ahora lanzan un llamado contundente a desacelerar. "No es la primera vez que hay una secuencia mediática sobre las potencialidades, los poderes, los riesgos de la inteligencia artificial", advierte Juan Sebastián Carbonell, sociólogo del mundo del trabajo, autor de 'Un taylorismo aumentado, crítica de la inteligencia artificial' (Ediciones Amsterdam). El investigador recuerda que es una tecnología existente desde los años 1950. Recuerda igualmente que en esta nueva secuencia mediática "las empresas de tecnología y las empresas de Inteligencia Artificial anuncian estos riesgos existenciales con respecto a la tecnología que ellos mismos desarrollan" invirtiendo millones, sino billones, en nuevos centros de datos. Al anunciar estos riesgos, ellos mismos se reservan "la responsabilidad de controlar o si no de regular esta tecnología. Y esto plantea, a mi parecer, un problema que es un problema de democracia sobre quién decide sobre esta tecnología y cuáles son sus reales finalidades." Una inflación de "expectativas tecnológicas" Según el también profesor de la Universidad de tecnología de Compiègne, estamos en plena inflación de las expectativas tecnológicas de la IA: "Hay expectativas sobre el hecho de que la inteligencia artificial pueda resolver todos los problemas de la humanidad, cuando en realidad no es el caso". El autor lamenta que pongamos el foco en ciertos problemas y eludamos los reales problemas democráticos, laborales y ambientales. Esto es amplificado por medios de comunicación que retoman el discurso de las grandes empresas de la IA sin cuestionarlo. "Y un último actor detrás esas expectativas tecnológicas, es el Estado que regula, desregula, invierte, por ejemplo, con contratos muy numerosos entre el Estado, los servicios públicos y empresas de la inteligencia artificial. Y el rol de estas expectativas tecnológicas es justamente crear un mercado de la inteligencia artificial" La "primavera de la IA" Todo esto es propicio a una "primavera" de la IA. Como las estaciones, la IA, desde sus inicios, conoce momentos más prósperos y otros más confidenciales. La "primavera" actual viene desde el 2012 ligada a ciertos avances en "computer vision". "Y es muy probable que haya un nuevo invierno. Hay debates para saber sobre qué es lo que va a provocar un nuevo invierno Por ejemplo, se habla mucho de la burbuja de la inteligencia artificial." Pero no es la explosión de esta burbuja que acabará con la IA como la burbuja de internet no enterró internet. En ese momento, "hubo muchas bancarrotas pero Internet siguió existiendo. Entonces, a mi parecer, lo que puede suceder es que haya bancarrota de empresas de inteligencia artificial, pero qcomo tecnología continuará y tambiéncomo infraestructura de la economía". Ante este panorama, qué pensar de la era "terminator" que nos anuncian los propios creadores de esta tecnología. El investigador estima que antes, hay que prestarle atención a lo que sucede en el mundo del trabajo y a nuestra precarización colectiva. Los obreros de la IA Poco se habla "del trabajo detrás del desarrollo de los modelos de inteligencia artificial. Todos esos trabajadores de que muchas veces en países del Tercer Mundo que están entrenando a los modelos de inteligencia artificial. Y se encuentran en Madagascar, pero también en América Latina, Muchos en Venezuela. Entonces, existe este trabajo que es muy precario, que es muy monótono, que es muy poco calificado, Pero existe también la manera en la que la inteligencia artificial degrada el trabajo." Pero en Europa, el trabajo cualificado también se degrada. Profesiones intelectuales como la de los traductores terminan bajando precios y casi trabajando para la IA porque les toca al final corregir el trabajo de una IA, sus alucinaciones, sus errores. "Estas empresas de inteligencia artificial justifican el uso de estas tecnologías diciendo que las tareas con fuerte valor agregado van a ser valorizadas, todo lo que es trabajo cognitivo, no rutinario, etcétera. Y que todas las tareas con poco valor agregado, más repetitivas, más monótonas, etcétera, van a ser automatizadas, Entonces el trabajo va a ser más interesante, más creativo", explica. "Pero lo que se observa hoy en día es que, por ejemplo, en el caso del traductor, en el caso de periodistas, se automatiza también estas tareas creativas, también esas tareas con fuerte valor agregado. Y me parece que los sindicatos tienen un rol muy importante para justamente contrarrestar esta tendencia a la descalificación.", agrega. El trabajador VS la IA Ante esta tendencia aplanadora y un contexto geopolítico que favorece la carrera desaforada de la IA parece imposible escapar, porque no subirse al tren es quedarse atrás, especialmente en el caso europeo. "Entonces se presenta la Inteligencia Artificial como necesaria, sabiendo que, a mi parecer, el principal actor que debería movilizarse para contrarrestar esos efectos negativos es el mundo laboral, puesto que es el primero en entrenar estas inteligencias y el primero en vivir los efectos negativos." Ejemplos contundentes nos vienen paradójicamente de la Silicon Valley con los trabajadores de Google en 2018, "que se movilizaron contra la militarización de la inteligencia artificial y sobre todo, contra un contrato con el Pentágono, contra el Ministerio de la Guerra, como se le llama hoy en día en Estados Unidos, que quería desarrollar una tecnología de inteligencia artificial, de reconocimiento de objetivos militares por imágenes satelitales". Esta tecnología se utilizó más tarde, pero con otra empresa en la guerra en Irán. Pero los trabajadores de Google lograron bloquer este contrato con el Pentágono. #EscalaenParís también está en redes Un programa coordinado por Julia Courtois, realizado por Souheil Khedir y Guillaume Buffet