Marketing Online

Joan Boluda

Details

Todo lo que siempre has querido saber y nunca te has atrevido a preguntar sobre Marketing Online.

Recent Episodes

OCT 9, 2026
3185. Mi plantilla agéntica
Hoy os cuento cómo he creado una plantilla agéntica con un CEO y ocho responsables que analizan el negocio, coordinan tareas y me piden decisiones. Pero antes, recordemos que hoy termina el curso de Resend. En la novena clase investigamos logs, rebotes, quejas, supresiones y peticiones rechazadas, y en la décima aprendemos a recibir correos, recuperar sus adjuntos y responder automáticamente. Así cerramos la semana controlando tanto lo que ocurre después de enviar un mensaje como los correos que entran en nuestra aplicación. Ahora sí, vamos al lío con la plantilla agéntica que he montado para mis proyectos. La idea nació de una necesidad muy sencilla. Cada día quería saber cómo evolucionaban los suscriptores, los cursos, el SEO, la facturación, las automatizaciones y otros indicadores del negocio. Al principio pedía cada análisis por separado. Después convertí las consultas repetitivas en skills y las programé, pero acabé con muchos hilos independientes que tenía que abrir y revisar uno a uno. El siguiente paso fue organizar esos agentes como si fueran los responsables de una empresa y hacer que un CEO agéntico concentrara la información relevante. Recordemos que este episodio es premium. Si queréis escucharlo y acceder al desarrollo completo, podéis suscribiros a Boluda.com. Además de los episodios premium, tendréis acceso a todos los cursos de la academia. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. De esta forma puedo delegar tareas, pero no la responsabilidad. Los agentes recopilan información, detectan patrones, coordinan trabajo y ejecutan acciones autorizadas. La responsabilidad sobre lo que ocurre en mis proyectos continúa siendo mía. En definitiva, mi plantilla agéntica convierte una colección de análisis y automatizaciones aisladas en una estructura coordinada. Cada responsable sabe qué debe observar, qué objetivo persigue y dónde termina su capacidad de actuación, mientras que el CEO me ofrece una única conversación para tomar decisiones. Si queréis que prepare un curso o una sesión en directo sobre cómo crear una estructura parecida, decídmelo. Podemos empezar con un solo responsable, definir sus límites y ampliarlo únicamente cuando el proyecto realmente lo necesite. Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Sin vosotros, esto no sería lo que es. Esto simplemente, no sería. Descansad, relajaos y recargad pilas durante el fin de semana. El lunes regreso con vuestras preguntas como protagonistas, como siempre, a las 07:07. ¡Muy buen fin de semana!
2 MIN
OCT 8, 2026
3184. GAM7
Hoy os presento GAM7, una herramienta para administrar Google Workspace desde Codex sin perdernos por la consola ni combinar decenas de APIs. Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de Resend. En la séptima clase creamos una Automation activada por un evento personalizado y utilizamos ramas para decidir qué camino debe seguir cada contacto. En la octava recibimos y verificamos webhooks para reaccionar ante eventos de entrega. Así conectamos Resend con lo que sucede fuera de la plataforma y podemos construir automatizaciones mucho más completas. Además, el sábado 17 de octubre celebraremos el evento de Marketing Online en Mataró. Si vais a venir y queréis que trate alguna pregunta o tema durante la jornada, podéis enviarlo desde la página del evento. Prepararemos el contenido con todas las propuestas que recibamos. Ahora sí, vamos al lío con GAM7. Sus siglas proceden de Google Apps Manager y se trata de una herramienta de línea de comandos creada para que los administradores puedan gestionar Google Workspace de forma rápida. Para mí es como una navaja suiza que concentra en un mismo lugar muchas de las acciones que normalmente haríamos desde la consola de administración o mediante distintas APIs. La versión 7 tiene una historia especialmente interesante. GAM nació de la mano de Jay Lee y, con el tiempo, Ross Scroggs desarrolló GAMADV-XTD3 con muchas funciones adicionales. Ambos proyectos se han vuelto a unir en GAM7, una versión oficial que reúne los comandos de las dos ramas y que mantienen conjuntamente Jay y Ross. Esto es importante porque ya no tenemos que decidir entre una edición estándar y otra avanzada. Podemos instalar una sola herramienta, consultar su documentación oficial y trabajar con un conjunto muy amplio de comandos para Workspace. Podemos utilizar GAM7 directamente desde el terminal, pero el cambio de juego aparece cuando se lo damos a un agente como Codex. En lugar de memorizar cada comando, le explicamos el resultado que buscamos y dejamos que traduzca esa intención a las instrucciones adecuadas. El agente puede consultar la documentación, preparar el comando, enseñárnoslo si queremos revisarlo y ejecutarlo cuando demos permiso. Evidentemente, una herramienta con acceso de administración requiere una configuración cuidadosa. Durante la instalación debemos crear o elegir el proyecto de Google Cloud, autorizar las APIs necesarias y conceder únicamente los permisos que vayamos a utilizar. Conviene empezar con consultas de lectura, revisar bien el alcance y reservar las acciones destructivas para flujos con confirmación explícita. Una de las áreas más evidentes es la gestión de usuarios. Podemos crear cuentas, modificar datos, cambiar contraseñas, suspender usuarios o consultar su configuración. Si una persona entra en la empresa, podemos preparar su cuenta y dejarla en la unidad organizativa adecuada. Si alguien se marcha, podemos suspender el acceso y ejecutar un procedimiento ordenado para conservar o transferir la información necesaria. También podemos administrar grupos, miembros y alias. En vez de entrar en distintas pantallas para crear un grupo, incorporar personas y revisar quién puede enviar mensajes, podemos describir la estructura que necesitamos. Esto resulta útil tanto para listas internas como para direcciones funcionales del estilo ventas, soporte o administración. Lo mismo ocurre con las unidades organizativas, los dominios y buena parte de la configuración administrativa. Podemos consultar cómo está organizada la cuenta, localizar incoherencias y aplicar un cambio a muchos usuarios de forma consistente. Una tarea repetitiva que llevaría decenas de clics se convierte en una instrucción que además podemos guardar y repetir. Otro bloque muy potente es la auditoría y el inventario. GAM7 puede generar listados sobre usuarios, grupos, archivos y otros recursos del dominio. Podemos exportar los resultados a CSV, analizarlos con Codex y detectar cuentas inactivas, permisos inesperados o elementos que ocupan demasiado espacio. Imaginemos que queremos saber quién está consumiendo más almacenamiento. Podemos pedir un informe, ordenar los resultados y profundizar en los casos que destacan. Después decidimos si conviene borrar contenido, transferirlo o simplemente hablar con la persona responsable. GAM7 obtiene los datos y el agente nos ayuda a convertirlos en una revisión comprensible. En Gmail podemos trabajar con configuraciones como firmas, delegaciones, filtros y otros ajustes del buzón. Esto permite desplegar una firma corporativa, comprobar quién tiene acceso delegado a una cuenta o aplicar una configuración común sin visitar usuario por usuario. También podemos consultar mensajes o actuar sobre ellos cuando el flujo y los permisos lo permiten. Una automatización puede localizar un correo concreto, extraer la información relevante y preparar el siguiente paso. Combinado con Codex, esto abre la puerta a procesos que empiezan en el correo y terminan en un calendario, un contacto o una tarea interna. En Google Drive podemos listar archivos, revisar propietarios y permisos, mover contenido o transferir la propiedad según las posibilidades de la cuenta. Este apartado es especialmente valioso cuando termina una relación con un colaborador, una agencia o un proveedor y queremos comprobar que no mantiene acceso a documentos sensibles. Podemos pedirle al agente que busque archivos compartidos con una dirección o un dominio determinados, que prepare un informe y que nos proponga las revocaciones. Primero revisamos la lista y después aplicamos únicamente los cambios aprobados. Así tenemos velocidad sin renunciar al control. Con Calendar podemos crear y consultar calendarios, eventos, asistentes y permisos. Es una de las piezas que utilizo en la preparación de los directos de boluda.com. El flujo revisa si hay conflictos, crea el evento, añade el enlace de Google Meet y configura los detalles necesarios antes de publicar la convocatoria en la web. Lo interesante es que no tengo que recordar la sintaxis exacta de cada operación. He convertido el procedimiento en una skill que sabe qué debe revisar, qué datos necesita y en qué orden debe actuar. GAM7 se ocupa de hablar con Google Workspace y Codex coordina todo el proceso con las reglas que le he definido. Google Chat también puede formar parte de estos flujos. Podemos trabajar con espacios, miembros y mensajes para avisar a un equipo cuando termina una importación, aparece una incidencia o se completa una tarea. El resultado no es una colección de comandos aislados, sino una capa de automatización que conecta varias herramientas de Workspace. La escala marca una diferencia enorme. Cambiar un dato en una sola cuenta quizá no justifique instalar nada, pero hacerlo para cien o mil usuarios es otra historia. GAM7 permite seleccionar conjuntos de usuarios, obtener listados y aplicar operaciones en bloque. Además, al guardar el procedimiento, podemos repetirlo sin depender de nuestra memoria. Uno de mis usos favoritos está en Google Contacts. Durante años acumulé alrededor de 30.000 contactos, muchos de ellos duplicados, incompletos o escritos de maneras distintas. Tenía nombres en mayúsculas, correos repetidos, entradas sin empresa y fichas que en realidad pertenecían a la misma persona. Con GAM7, exportaciones y la ayuda de Codex, pude analizar esa base de contactos, encontrar duplicados y normalizar la información. El agente no se limita a comparar textos idénticos. Puede detectar que dos variantes de un nombre, un teléfono y una dirección de correo probablemente corresponden a la misma persona, plantear la fusión y conservar los datos útiles. También he enriquecido las fichas con fotografías y contexto disponible en mis propios sistemas. Cuando existe una imagen pública asociada a la persona, puedo incorporarla. Cuando un correo incluye una firma con cargo, empresa, teléfono o web, puedo utilizar esa información para completar el contacto después de revisarla. En mi caso, la ficha puede mostrar además si alguien es cliente, qué relación tiene con el proyecto y otros datos internos relevantes. Así, cuando recibo un correo, no veo únicamente un nombre y una dirección. Tengo contexto para entender quién escribe y qué relación hemos mantenido. Esta limpieza no tiene por qué ser un proyecto que hacemos una vez y olvidamos. Podemos programar un proceso periódico que revise contactos nuevos, normalice formatos, detecte posibles duplicados y prepare las modificaciones. Una tarea cron puede ejecutar la parte repetitiva y dejar para nuestra aprobación los casos dudosos. GAM7 también facilita la importación y exportación mediante CSV. Podemos sacar información de Workspace, trabajarla con una hoja de cálculo o con Codex y volver a aplicar cambios de manera estructurada. Eso sí, siempre recomiendo conservar una copia, probar primero con pocos registros y revisar el resultado antes de lanzar una operación masiva. Lo más interesante aparece cuando combinamos varias acciones en un único flujo. Podemos localizar un correo, extraer una fecha, crear un evento, añadir asistentes, actualizar un contacto y avisar a un grupo. Cada pieza puede parecer pequeña, pero juntas eliminan una cadena completa de tareas manuales. Para empezar, no hace falta dominar toda la herramienta. Podemos instalar GAM7 siguiendo la guía oficial, completar la autorización y pedirle a Codex una primera consulta de solo lectura. Por ejemplo, podemos solicitar una lista de usuarios o grupos, comprobar el comando propuesto y comparar el resultado con la consola de administración. Después conviene escoger un problema real y acotado. Puede ser revisar alias, detectar contactos duplicados, auditar permisos de Drive o actualizar una firma. Cuando el flujo funciona con unos pocos elementos, lo ampliamos y lo documentamos. Si va a repetirse, lo convertimos en una skill o un script con validaciones claras. La idea no es que el agente tenga libertad absoluta sobre Workspace. La idea es darle herramientas precisas, permisos proporcionales y reglas de seguridad. Las consultas pueden ejecutarse directamente, los cambios reversibles pueden requerir una revisión ligera y las operaciones delicadas deben detenerse hasta recibir una confirmación. En definitiva, GAM7 convierte una gran parte de la administración de Google Workspace en comandos que podemos consultar, automatizar y combinar. Codex añade la capa que entiende nuestras instrucciones y coordina los pasos. La unión de ambos nos permite pasar de navegar por paneles a describir el resultado que queremos conseguir. Si administráis un Google Workspace, os recomiendo echarle un vistazo. Empezad por una necesidad pequeña, utilizad consultas de lectura y avanzad con cuidado. Cuando veáis todo lo que puede hacer con usuarios, grupos, Gmail, Drive, Calendar, Chat y contactos, seguramente se os ocurrirán decenas de procesos que ahora mismo resolvéis a mano. Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Sin vosotros, esto no sería lo que es. Esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana viernes con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
17 MIN
OCT 7, 2026
3183. Cómo respondo correos con IA
Hoy os cuento cómo gestiono Gmail con inteligencia artificial para responder preguntas, pedir mi criterio o ejecutar tareas a partir de cada correo. Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de Resend. En la quinta clase organizamos la audiencia mediante segmentos, temas y preferencias, y en la sexta preparamos una campaña personalizada para un segmento concreto. Así pasamos de almacenar contactos a decidir qué comunicación debe recibir cada persona y cómo revisar el envío antes de lanzarlo. Hoy también estoy en Madrid para participar en el WP Agency Forum, organizado por SiteGround y Modular DS. Mi ponencia empieza a las 17:05 y se titula «Ya no uso WordPress». Si estáis por allí, saludadme, que será un placer desvirtualizarnos y charlar un rato. Ahora sí, vamos al lío con la forma en la que gestiono el correo en plena era de la inteligencia artificial. Mi sistema utiliza Gmail, aunque la idea puede adaptarse a otros proveedores si ofrecen avisos, webhooks o alguna forma de detectar la llegada de mensajes. En Gmail lo hago mediante las notificaciones push de la API y Google Cloud Pub/Sub. El método watch vigila los cambios del buzón y avisa a mi automatización cuando aparece un correo. Puedo observar todos los mensajes o limitar el flujo a determinadas etiquetas, como la bandeja de entrada, facturas o cualquier clasificación propia. Los mensajes que llegan al equipo de soporte quedan fuera de esta automatización. Miguel Ángel, Jesús y Saris los responden personalmente, algo que creo que se aprecia especialmente en estos tiempos. El sistema se ocupa de otros correos que me llegan mediante formularios, contactos directos y canales que requieren mi atención. He organizado esos mensajes en tres caminos principales. El primero corresponde a las preguntas frecuentes que admiten una respuesta conocida. El segundo agrupa los correos que necesitan mi criterio. El tercero se reserva para aquellos que, además de responder, exigen ejecutar una tarea. El primer camino resuelve consultas repetitivas. Puede ser alguien que pregunta si la suscripción da acceso a todos los cursos, cuánto cuesta un producto o si una funda es compatible con un modelo concreto. Cada negocio tiene sus propias preguntas recurrentes y suele reconocerlas después de contestarlas una y otra vez. Para responderlas, preparo un corpus con información propia. Incluyo las preguntas frecuentes, las respuestas, las condiciones del servicio y el contexto que necesita el agente. También podemos revisar correos anteriores para detectar consultas habituales y convertirlas en conocimiento reutilizable. Cuando llega una pregunta cubierta por ese material, Codex redacta la respuesta con mi tono, la envía, aplica la etiqueta Codex y archiva el mensaje. La etiqueta resulta importante porque me permite saber que la contestación ha salido de la automatización, aunque esté escrita con un estilo parecido al mío. Si el agente no encuentra información suficiente, no debe inventarla. En algunos casos faltará añadir un dato al corpus. Una vez incorporado, la próxima consulta equivalente ya podrá resolverse. En otros, el mensaje pertenecerá a uno de los dos caminos que requieren intervención o acciones adicionales. No hace falta automatizar el envío desde el primer día. Yo pasé por una fase en la que Codex dejaba cada respuesta como borrador, aplicaba una etiqueta de revisión y esperaba. Una vez al día entraba en esa carpeta, leía las propuestas, hacía los cambios necesarios y pulsaba enviar. Después de varios meses comprobando que las respuestas eran correctas, permití que determinadas preguntas frecuentes se contestaran directamente. Este recorrido semiautomático ofrece una forma muy sencilla de ganar confianza sin entregar el buzón entero al sistema de golpe. El segundo camino reúne mensajes que necesitan mi opinión o una decisión. Imaginemos que un profesor me envía el índice de un nuevo curso para validarlo, alguien quiere que pruebe una plataforma o aparece una propuesta que nunca había recibido antes. Codex puede ayudarme, pero la respuesta depende de mi criterio. En estos casos, el sistema aplica la etiqueta correspondiente y abre un hilo nuevo dentro de mi proyecto de Gmail en Codex. El título puede coincidir con el asunto del correo y el contenido incluye el mensaje y una explicación de lo que me están pidiendo. En lugar de entrar en Gmail, leo el correo desde Codex y le digo qué quiero hacer. Si se trata del temario de un curso, puedo comentarlo con el agente, revisar el orden de las clases, proponer cambios y llegar a una decisión. Después le pido que redacte la respuesta. Si el asunto es evidente, puedo autorizar el envío directamente. Cuando quiero una última comprobación, Codex me muestra el texto final y espera mi visto bueno. Así mantengo la reflexión y la decisión, pero elimino buena parte del trabajo de abrir el mensaje, reconstruir el contexto y redactar desde cero. El tercer camino aparece cuando un correo no solo requiere una respuesta, sino también hacer algo. El ejemplo más claro es la entrega de un curso. El profesor puede mandar un enlace de Google Drive con las clases terminadas y adjuntar la factura. Una skill o una automatización puede revisar que estén todos los vídeos, comprobar que exista el copy general, validar los textos y consultar la hoja de cálculo donde controlamos el estado de cada curso. Si falta una clase o un documento evidente, el sistema puede avisarme e incluso responder al profesor para pedirlo. Cuando la entrega está completa, el flujo puede actualizar el estado del curso, guardar la factura en la carpeta de Google Drive que utiliza el gestor y preparar los siguientes pasos. Continúo reservando para las personas aquello que exige una revisión humana, como el control de calidad final de las clases y la transferencia bancaria. Aunque mi banco ofreciera una integración, seguramente mantendría una aprobación final para cualquier movimiento de dinero. Automatizar no consiste en eliminar todos los controles, sino en decidir qué puede ejecutar el sistema y dónde debe detenerse. También tengo reglas más específicas para remitentes o situaciones sensibles. Un correo de mi familia, del colegio, de un proveedor importante o un mensaje que parezca crítico puede generar una alerta separada. El aviso puede aparecer como hilo de Codex, mensaje de Telegram o cualquier otro canal que resulte adecuado. Las facturas pueden guardarse automáticamente en su carpeta. Los correos del colegio pueden incluir un PDF que el agente lee para comprobar si contiene una tarea o una fecha relacionada con alguno de mis hijos. Son integraciones quirúrgicas, preparadas para casos concretos que no encajan en los tres flujos generales. Todo esto convierte el inbox cero en algo mucho más fácil. Podemos mantener el sistema en modo automático para las consultas conocidas y en modo semiautomático para aquellas que queremos revisar. Incluso cuando hace falta modificar una despedida o una frase, el trabajo se reduce a validar y pulsar enviar. La automatización vive en un VPS, así que no depende de que mi ordenador esté encendido. El servidor recibe los avisos, clasifica cada mensaje y aplica el flujo correspondiente a cualquier hora. Yo intervengo únicamente cuando el correo necesita mi criterio, una autorización o una tarea que todavía prefiero hacer personalmente. En definitiva, no utilizo la inteligencia artificial para responder todos los correos de la misma manera. Separo las preguntas frecuentes, las decisiones que necesitan mi criterio y las tareas que exigen actuar en otras herramientas. Empiezo con borradores, observo el resultado y automatizo únicamente aquello que ya ha demostrado ser fiable. Si queréis un curso práctico sobre cómo montar este sistema de correo con inteligencia artificial, decídmelo. Ya tengo una parte pensada y puede quedar un curso especialmente útil. Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Sin vosotros, esto no sería lo que es. Esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana jueves con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
17 MIN
OCT 6, 2026
3182. Syncthing
Hoy os presento Syncthing, una herramienta gratuita para sincronizar carpetas entre ordenadores y servidores sin depender de la nube. Pero antes, recordemos que esta semana continúa el curso de Resend. En la tercera clase creamos plantillas para correos personalizados con variables y valores alternativos, y en la cuarta organizamos contactos con propiedades personalizadas. Así separamos el contenido del código y preparamos comunicaciones adaptadas a la información real de cada persona. También os recuerdo que dentro de once días nos vemos en Mataró. Tenéis toda la información del Evento de Marketing Online del 17 de octubre. ¡Qué ganas de desvirtualizarnos! Ahora sí, vamos al lío con Syncthing, una de esas pequeñas herramientas que hacen muy bien una tarea concreta y que podemos pedir a Codex, Claude Code o cualquier otro agente que instale y configure por nosotros. Hace unas semanas os hablé de Restic, que sirve para crear copias de seguridad. Syncthing resuelve un problema distinto. No guarda una copia histórica de nuestros archivos, sino que mantiene sincronizadas varias carpetas entre dos o más dispositivos. La diferencia es fundamental. Una copia de seguridad conserva información para que podamos recuperarla si perdemos o estropeamos el original. Una sincronización intenta que cada dispositivo tenga el mismo estado. Si modificamos un archivo en un ordenador, el cambio llega a los demás. Si lo borramos, ese borrado también puede propagarse. Imaginemos que trabajamos con vídeos en un equipo potente de la oficina y queremos continuar desde un portátil en casa. Podemos compartir únicamente la carpeta del proyecto. Cuando guardamos los cambios, Syncthing los envía al otro dispositivo y allí encontramos la versión actualizada sin tener que copiarla manualmente. No es un documento colaborativo como Google Docs, donde varias personas editan a la vez un único archivo remoto. Cada ordenador conserva su propia copia local y Syncthing coordina los cambios. Esto permite trabajar con carpetas de documentos, audio, vídeo, código o cualquier otro tipo de archivo. También podemos conectar más de dos dispositivos. Un equipo puede compartir una carpeta entre varios portátiles, ordenadores de sobremesa o servidores y decidir exactamente qué dispositivos reciben cada contenido. No hace falta sincronizar un disco entero ni mostrar todas las carpetas a todo el mundo. Syncthing permite mantener los archivos en nuestros propios equipos sin utilizar Google Drive, Dropbox o iCloud como almacén central. Eso no significa que estos servicios sean malos, sino que a veces solo queremos conectar directamente los dispositivos que ya controlamos. Las transferencias están cifradas y cada dispositivo debe estar autorizado. Además, puede funcionar dentro de una red local sin salir a internet. Si varios ordenadores de una oficina comparten la misma red, pueden sincronizar una carpeta entre ellos sin depender de un proveedor de almacenamiento en la nube. También podemos utilizarlo entre equipos con distintos sistemas operativos y definir flujos diferentes según cada carpeta. Algunas pueden mantenerse sincronizadas en ambas direcciones, mientras que otras pueden configurarse para enviar o recibir archivos en un único sentido. Esta flexibilidad resulta muy útil, pero debemos recordar de nuevo que sincronización no significa copia de seguridad. Si borramos un archivo por error y el borrado llega al resto de dispositivos, tener la misma carpeta en varios sitios no nos salvará. Syncthing permite configurar un sistema de versionado para conservar copias anteriores cuando un archivo recibido desde otro dispositivo reemplaza o elimina el existente. Podemos elegir estrategias distintas y guardar esas versiones en una carpeta específica, pero el versionado está desactivado de forma predeterminada. Conviene configurarlo expresamente y mantener además una copia de seguridad real para los datos importantes. Os cuento el caso que me llevó a utilizarlo. Cuando trabajo con Codex, el código y los archivos del proyecto viven en un VPS que utilizo como entorno de desarrollo. El agente modifica allí el proyecto, lo prueba y, cuando todo funciona, lo pasa a producción. Ese VPS no es mi Mac. Aunque yo esté conectado desde la aplicación o mediante el terminal, el servidor tiene su propio disco. No puede dejar un archivo directamente en mi escritorio ni ver por arte de magia las carpetas de Documentos o Descargas de mi ordenador. Podría transferir cada elemento mediante SSH, FTP o la propia aplicación de Codex. Sin embargo, cuando esta necesidad aparece a menudo resulta mucho más cómodo disponer de una carpeta compartida entre el VPS y mi Mac. He creado una carpeta llamada Sync en ambos dispositivos. Si le pido al agente que deje allí un vídeo, un texto, un handoff o cualquier otro resultado, Syncthing lo copia y aparece automáticamente en mi Mac. El recorrido también funciona al revés. Puedo arrastrar un archivo a la carpeta local y el agente lo encuentra en el servidor. Además, mantengo otro flujo parecido para las descargas. En ese caso prefiero un comportamiento en un solo sentido, porque algunos archivos deben conservarse en el servidor aunque yo borre la copia local. La configuración adecuada depende de qué queremos que ocurra al modificar o eliminar un elemento. Podemos preparar una carpeta que refleje siempre el estado actual del VPS, otra que reciba archivos sin devolver los borrados y una tercera para compartir únicamente un proyecto concreto. La herramienta no nos obliga a tratar todas las carpetas del mismo modo. La instalación tampoco exige dominar los comandos. Podemos pedirle a Codex que instale Syncthing, conecte el ordenador y el servidor, y comparta las carpetas elegidas. El agente hará las preguntas necesarias y dejará preparado el flujo según nuestras necesidades. Como pequeño off-topic, durante el episodio también os cuento que en casa controlo qué dispositivos pueden entrar en la red mediante una lista de direcciones MAC. Si os interesa, otro día puedo dedicar un episodio a explicar cómo tengo organizada y protegida mi red wifi. En definitiva, Syncthing convierte varias carpetas locales en un espacio de trabajo sincronizado sin obligarnos a utilizar un disco virtual de terceros. Para mover archivos entre un ordenador y un VPS, continuar un proyecto desde distintos equipos o compartir carpetas dentro de una red local, me parece una herramienta sencillísima y especialmente útil cuando trabajamos con agentes. Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Sin vosotros, esto no sería lo que es. Esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana miércoles con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos días!
13 MIN
OCT 5, 2026
3181. Preguntas y Resend
Hoy respondo preguntas sobre continuidad, costes hundidos, ChatGPT Ads, comunidades, rediseños, nuevos proyectos, APIs y dependencias. Pero antes, recordemos que hoy empieza el curso de Resend. En la primera clase conectamos una aplicación, creamos una API key y hacemos el primer envío real. En la segunda verificamos un dominio con SPF, DKIM y DMARC para proteger la entregabilidad. Así empezamos la semana preparando una base fiable para enviar correos transaccionales, newsletters y campañas. También os recuerdo que el 17 de octubre os espero en Mataró en el Evento de Marketing Online. Nos lo vamos a pasar muy bien, así que no os lo perdáis. Ahora sí, vamos al lío con las preguntas de la jornada. Recordad que esta temporada las preguntas de los lunes quedan abiertas y las respuestas forman parte de la suscripción. 1. Hola, Joan. Estamos en una época en la que, debido a las capacidades de la inteligencia artificial, parece que nacen más empresas donde somos solo founder o donde dueños de empresas que teníamos empleados o colaboradores humanos empezamos a dejar de tenerlos y a concentrarlo todo en nosotros y en agentes de inteligencia artificial. La pregunta que surge es cómo garantizamos la continuidad de nuestros negocios si nosotros, como únicos humanos involucrados, ya no estamos por enfermedad, vacaciones, se acabó el partido, etcétera. (Luis) 2. Hola, Joan. Tengo un canal en Instagram, instagram.com/alberto_nogueras, con 22.000 seguidores, donde publico de forma constante tres o cuatro reels semanales, stories e interacción con la comunidad. Las marcas me envían continuamente productos de bastante valor. De hecho, prácticamente todo mi simulador, el PC, los volantes y hasta el sistema de movimiento proceden de colaboraciones. El problema es que el canal lleva un año estancado e incluso pierde seguidores. Además, probar los productos y crear contenido de calidad me requiere cada vez más tiempo. Cuando intento cobrar un fee por ese trabajo, las marcas me dicen que pueden ofrecer producto, pero que no tienen presupuesto o que la inversión económica forma parte de otra estrategia. Tengo 47 años, dos hijos y un trabajo a jornada completa, así que no puedo dedicar cada vez más horas a algo que no genera ingresos. Tampoco quisiera abandonar un proyecto que me ha costado años construir y que realmente me gusta. ¿Cómo romperías este círculo? ¿Dejarías de aceptar colaboraciones únicamente por producto y te centrarías en buscar patrocinios recurrentes o intentarías monetizar esta audiencia mediante otra vía? Muchas gracias. (Alberto) 3. ¿Qué opinas de ChatGPT Ads? ¿Realmente vale la pena? ¿Para cuándo un curso de ChatGPT Ads o de Ads para cualquier plataforma de inteligencia artificial como ChatGPT? Gracias de antemano. (Nefi) 4. Bueno, Joan. Tengo una comunidad muy activa en Discord y me estoy planteando también abrir un grupo de WhatsApp porque muchos usuarios me lo piden. Como el otro día hablaste de esto, creo que puede ser de interés. Pero, claro, mantener los dos... ¿Crees que merece la pena mantener dos comunidades o es mejor centrar a todo el mundo en un único sitio? Un saludo. (Fran) 5. Hola, Joan. Esta pregunta es para uno de estos lunes. Estoy pensando en cambiar completamente el diseño de mi web porque siento que se ha quedado antigua. El «problema» es que funciona y vende. ¿Tú tocarías una web que convierte solo por mejorar la imagen? Je, je. Gracias. (Patricia) 6. ¡Muy buenas! Cada vez que termino un proyecto me entra la tentación de empezar otro distinto. Me cuesta muchísimo dedicarme solo a optimizar lo que ya funciona. ¿Cómo luchas contra el síndrome del objeto brillante? Gracias. (Adrián) 7. Hola, Joan. Tengo un software que se integra con varias APIs externas. Cada dos por tres alguna cambia y toca actualizar código. ¿Intentarías depender de menos integraciones aunque el producto ofreciera menos funciones? Gracias por tu opinión. (Samuel) Y ahora vamos a por las respuestas. Ya sabéis que podéis tanto leerlas aquí como escucharlas en el podcast, si os suscribís a Boluda.com. Este contenido está únicamente disponible para los suscriptores. Puedes identificarte en este enlace o suscribirte a los cursos. En definitiva, hoy repaso cómo preparar la continuidad de un negocio, distinguir una afición de un coste hundido, evaluar un canal publicitario, concentrar una comunidad, proteger una web que convierte, decidir cuándo abrir otro proyecto y controlar APIs y dependencias. Espero que las respuestas os ayuden a avanzar con vuestros proyectos. :) Como siempre, muchas gracias por vuestras valoraciones de cinco estrellas en Apple Podcasts y Spotify, por suscribiros a los cursos y por estar ahí, al otro lado. Sin vosotros, esto no sería lo que es. Esto simplemente, no sería. Nos escuchamos mañana martes con más marketing online, como siempre, a las 07:07. Hasta entonces, ¡muy buenos lunes y mejor semana!
7 MIN