Juan 4:1-42 Jesús y la mujer samaritana - Ruby Sáez Montoya

APR 26, 202671 MIN
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Juan 4:1-42 Jesús y la mujer samaritana - Ruby Sáez Montoya

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Jesús y la mujer samaritana Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan Jua 4:2 (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos), Jua 4:3 salió de Judea, y se fue otra vez a Galilea. Jua 4:4 Y le era necesario pasar por Samaria. Jua 4:5 Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José.(A) Jua 4:6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Jua 4:7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Jua 4:8 Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. Jua 4:9 La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.(B) Jua 4:10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. Jua 4:11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? Jua 4:12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Jua 4:13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; Jua 4:14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Jua 4:15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. Jua 4:16 Jesús le dijo: Vé, llama a tu marido, y ven acá. Jua 4:17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; Jua 4:18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. Jua 4:19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Jua 4:20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar. Jua 4:21 Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Jua 4:22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque la salvación viene de los judíos. Jua 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Jua 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. Jua 4:25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jua 4:26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. Jua 4:27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? Jua 4:28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: Jua 4:29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? Jua 4:30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él. Jua 4:31 Entre tanto, los discípulos le rogaban, diciendo: Rabí, come. Jua 4:32 El les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis. Jua 4:33 Entonces los discípulos decían unos a otros: ¿Le habrá traído alguien de comer? Jua 4:34 Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra. Jua 4:35 ¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega. Jua 4:36 Y el que siega recibe salario, y recoge fruto para vida eterna, para que el que siembra goce juntamente con el que siega. Jua 4:37 Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega. Jua 4:38 Yo os he enviado a segar lo que vosotros no labrasteis; otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores. Jua 4:39 Y muchos de los samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio diciendo: Me dijo todo lo que he hecho. Jua 4:40 Entonces vinieron los samaritanos a él y le rogaron que se quedase con ellos; y se quedó allí dos días. Jua 4:41 Y creyeron muchos más por la palabra de él, Jua 4:42 y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.