Permitan Que La Obra Incesante Del Espíritu Santo Actúe En Ustedes.
En este mensaje, nuestra Madre nos recuerda que cada uno de nosotros es único ante el Padre celestial. Él nos conoce por nuestro nombre y nos ama personalmente. También nos invita a permitir que el Espíritu Santo obre en nosotros, nos guíe hacia Dios y nos ayude a vivir con fe, humildad y amor. Así, poco a poco, las palabras de nuestra Madre se hacen vida y podemos llevar paz y perdón a quienes nos rodean.