461 - La Dolce Vita - Federico Fellini - La gran Evasión

APR 8, 202681 MIN
Podcast de La Gran Evasión

461 - La Dolce Vita - Federico Fellini - La gran Evasión

APR 8, 202681 MIN

Description

Todas las películas de Fellini representan un viaje real o imaginario, en La Dolce Vita Marcelo circula por las carreteras de Roma, vuela en helicóptero hacia el Vaticano, asiste como observador y parte de fiestas larguísimas, se sienta en los veladores de la Vía Veneto, y persigue a una belleza nórdica, diosa walkyria mojada por las aguas de la Fontana Di Trevi. Anita Ekberg aseguraba que ella hizo famoso a Fellini con esa escena, se pasó un poco refiriéndose al artífice de otras piedras preciosas del calibre de Amarcord, Ocho y Medio, Roma, La Strada, Los inútiles… Radiografía de las noches de burgueses insatisfechos, prostitutas, famoseo y un periodista del cotilleo que más que trabajar se deja llevar. Paparazzo, uno de los reporteros, salta junto a otros alrededor de una mujer que va a enterarse que sus dos hijos han muerto. Cruel y caricaturesca visión, en la escena siguiente Marcelo subirá las escaleras en dirección a la casa de su admirado amigo intelectual, que se ha quitado la vida y antes ha matado a sus dos hijos pequeños. El ritmo interno de las reuniones y resacas nos atosiga, y hasta cansa ver a esas gentes desvariar sobre lo banal y lo eterno, y ahí en medio un hombre descolocado que no sabe a donde va, tan en crisis como el Guido de Ocho y Medio. Marcelo perderá aún la calma ficticia cuando compruebe que su amigo intelectual ha cometido una barbaridad absurda, totalmente impropia del referente al que admiraba. La celebración de la vida y la amargura, lo grotesco y lo ridículo se dan la mano en La dolce vita, y la pureza encarnada en la cría de provincias, en la que Marcelo repara en una de sus resacas a la luz del sol, poco después observará el ojo vidrioso del leviatán arrastrado a la playa. Esta noche paseamos en descapotable por las calles de Roma… Chari Medina, Salvador Limón, Zacarías Cotán y Raúl Gallego