En este episodio hablo sin filtro de algo que casi nunca se reconoce en voz alta: cuando el alcohol no es fiesta, sino arma y escudo al mismo tiempo.Yo no bebía para divertirme. Bebía para desconectarme, para esconderme y, a veces, para vengarme. Usaba el alcohol para explotar, para castigar y para mandar mensajes que no sabía decir de sobrio. Dejar de beber, en mi caso, no fue despedirme de un “amigo”; fue soltar una herramienta dañina que usaba contra mí y contra los demás.Si bebes en soledad y usas la botella para manejar el enojo, la tristeza o el resentimiento, este episodio es para ti.Y si ya dejaste el alcohol, pero todavía estás lidiando con el vacío raro que queda cuando se va el drama y te sobra tiempo, energía y silencio… también te estoy hablando a ti.Aquí no hay sermones ni recetas mágicas. Solo la experiencia de alguien que usó el alcohol como arma y ahora intenta construir algo distinto, un día a la vez.Adiós Adicción: Claridad Sobria. Progreso, no perfección.Si este episodio te ayudó o te dejó pensando, compártelo con alguien que lo necesite.Puedes escribirme a:
[email protected]éjame tus comentarios y valoración en Spotify y en YouTube; eso ayuda mucho a que este contenido llegue a más personas que hoy se sienten igual de perdidas que tú y yo en algún momento.