China es la única civilización que subsiste sin interrupción desde hace 5000 años, La evolución del país tiene una coherencia interna, una continuidad en la manera de ver el mundo y una unidad filosófica profunda que se manifiesta una y otra vez bajo las formas cambiantes de los regímenes políticos y económicos.
La radical diferenciación china respecto a la cultura occidental, reside en la manera propia y original de ver el mundo. Está en todas las manifestaciones culturales y en el carácter personal del chino, haciéndolo remoto, ambiguo e incluso inquietante para el occidental. El pensamiento chino se materializó en tres sistemas éticos que formaron la vida social china a lo largo de la historia. El confucianismo basado en el respeto a la tradición, el uso comprensivo de las leyes y el cultivo de la personalidad. Doctrina aceptada por el estado para justificar el poder. El budismo importado de la India, llenó el vació de una religión institucionalizada que no existía en China. Sin embargo, el taoísmo, por ser más individualista y místico, no penetró en el sistema social, fue solo una manera de vivir y ver el mundo para pensadores y artistas.
La visión particular del mundo en China se manifiesta en tres palabras: sincronicidad, armonía, dialéctica y así se ve reflejado en su arte; tema que compartimos hoy con LA ESTÉTICA TAOISTA.