Cuando RINGO BONAVENA fue cantante // El Café de Czerny // EP N° 1: "Pio Pio Pa"
La vida está hecha de canciones. Algunas, directamente, no necesitan presentación. Unas nos conmueven, nos trasladan a hechos puntuales y trascendentales de nuestra vida. Otras, en cambio, hacen que queramos trasladarnos de lugar para dejar de escucharlas.
Esto es El café de Czerny: historias de canciones que nadie pidió
“La experiencia es un peine que te lo dan cuando te quedas pelado”, “Dios me hizo boxeador. Bueno, yo digo Dios como puedo decir mi mamá. A Dios no lo conozco, a mi vieja sí y es lo más grande que hay”, “De tanto repetir de grado, casi me caso con la maestra”, “La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que uno era un santo, que hacia bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a ser boxeador, y a fuerza de repetírmelo, me lo creí”, “Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo”… estas frases, grabadas a fuego en el imaginario popular argentino, fueron dichas por el más grande pugilista de peso pesado de nuestro país: Oscar “Ringo” Bonavena.