<p><em>La vida está hecha de canciones. Algunas, directamente, no necesitan presentación. Unas nos conmueven, nos trasladan a hechos puntuales y trascendentales de nuestra vida. Otras, en cambio, hacen que queramos trasladarnos de lugar para dejar de escucharlas.</em></p>
<p><strong>Esto es El café de Czerny: historias de canciones que nadie pidió</strong></p>
<p>“La experiencia es un peine que te lo dan cuando te quedas pelado”, “Dios me hizo boxeador. Bueno, yo digo Dios como puedo decir mi mamá. A Dios no lo conozco, a mi vieja sí y es lo más grande que hay”, “De tanto repetir de grado, casi me caso con la maestra”, “La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que uno era un santo, que hacia bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a ser boxeador, y a fuerza de repetírmelo, me lo creí”, “Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo”… estas frases, grabadas a fuego en el imaginario popular argentino, fueron dichas por el más grande pugilista de peso pesado de nuestro país: Oscar “Ringo” Bonavena.</p>

El Café de Czerny

Alan Marro Ayala

Cuando RINGO BONAVENA fue cantante // El Café de Czerny // EP N° 1: "Pio Pio Pa"

AUG 9, 202022 MIN
El Café de Czerny

Cuando RINGO BONAVENA fue cantante // El Café de Czerny // EP N° 1: "Pio Pio Pa"

AUG 9, 202022 MIN

Description

<p><em>La vida está hecha de canciones. Algunas, directamente, no necesitan presentación. Unas nos conmueven, nos trasladan a hechos puntuales y trascendentales de nuestra vida. Otras, en cambio, hacen que queramos trasladarnos de lugar para dejar de escucharlas.</em></p> <p><strong>Esto es El café de Czerny: historias de canciones que nadie pidió</strong></p> <p>“La experiencia es un peine que te lo dan cuando te quedas pelado”, “Dios me hizo boxeador. Bueno, yo digo Dios como puedo decir mi mamá. A Dios no lo conozco, a mi vieja sí y es lo más grande que hay”, “De tanto repetir de grado, casi me caso con la maestra”, “La calle lo aviva a uno. Nadie es malo de chico, pero no se la puedo vender cambiada diciéndole que uno era un santo, que hacia bien los deberes, que no fumaba a escondidas bajo el puente y que iba a misa los domingos. Todos me lo cantaban en el barrio: vas a ser boxeador, y a fuerza de repetírmelo, me lo creí”, “Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo”… estas frases, grabadas a fuego en el imaginario popular argentino, fueron dichas por el más grande pugilista de peso pesado de nuestro país: Oscar “Ringo” Bonavena.</p>