Locos por los clásicos - Cicerón: aprende a hablar en público (II)

MAR 20, 202636 MIN
Locos por los clásicos

Locos por los clásicos - Cicerón: aprende a hablar en público (II)

MAR 20, 202636 MIN

Description

<p>En la segunda parte del libro I del&nbsp;<em>De oratore</em>, Cicer&oacute;n plantea si basta con dominar la t&eacute;cnica del discurso o si, adem&aacute;s, hace falta tener detr&aacute;s una verdadera formaci&oacute;n, conocimiento de la materia de la que se habla, experiencia de la vida p&uacute;blica y comprensi&oacute;n de la naturaleza humana. Ya no estamos ante un elogio abstracto de la elocuencia, sino ante una discusi&oacute;n mucho m&aacute;s concreta y m&aacute;s seria.</p><p>Ah&iacute; es donde el di&aacute;logo se tensa de verdad. Craso defiende una idea exigente del orador: no como un simple especialista en palabras, sino como alguien con una formaci&oacute;n ampl&iacute;sima, capaz de pensar por s&iacute; mismo y de no depender de otros para entender lo que est&aacute; defendiendo. Antonio, en cambio, rebaja ese ideal y lo devuelve al terreno de la pr&aacute;ctica. Su visi&oacute;n es m&aacute;s realista, m&aacute;s pol&iacute;tica, m&aacute;s pegada al d&iacute;a a d&iacute;a: el orador no tiene por qu&eacute; saberlo todo, pero s&iacute; tiene que saber moverse, entender a su auditorio y conducirlo con inteligencia.</p><p>Lo interesante es que Cicer&oacute;n no resuelve del todo esa tensi&oacute;n, y precisamente por eso el texto sigue vivo. Porque nosotros seguimos atrapados entre esos dos modelos.&nbsp;<em>De oratore</em>&nbsp;entra de lleno en ese conflicto entre conocimiento y persuasi&oacute;n.</p><p>Adem&aacute;s, Cicer&oacute;n deja claro que hablar bien no consiste en adornarse ni en impresionar con frases bonitas. La verdadera elocuencia no es un truco superficial, sino una forma de inteligencia en acci&oacute;n. Hay que saber qu&eacute; decir, cu&aacute;ndo decirlo, ante qui&eacute;n y con qu&eacute; intenci&oacute;n. Hay que adaptarse, medir, escoger el tono justo. Y eso exige mucho m&aacute;s que facilidad verbal: exige criterio, experiencia, preparaci&oacute;n y un conocimiento profundo de c&oacute;mo funcionan las personas y la comunicaci&oacute;n.</p><p>Por eso esta obra no habla solo de la Roma republicana. Habla tambi&eacute;n de nosotros. De empresarios, pol&iacute;ticos, abogados, tertulianos, profesores, periodistas y de cualquiera que aspire a convencer a otros con la palabra. Cicer&oacute;n nos recuerda que la elocuencia no deber&iacute;a separarse nunca del fondo, porque cuando la palabra se vac&iacute;a de verdad y de criterio, se convierte en simple ruido, en apariencia, en charlataner&iacute;a.</p><p>Como no hay nada m&aacute;s moderno que los cl&aacute;sicos grecolatinos, les ponemos m&uacute;sica actual. La banda sonora de la segunda parte del libro I del&nbsp;<em>De oratore</em>&nbsp;de Cicer&oacute;n est&aacute; formada por &ldquo;Everybody&rsquo;s Talkin&rsquo;&rdquo;, de Harry Nilsson; &ldquo;Say What You Want&rdquo;, de Texas; y &ldquo;Parole, parole, parole&rdquo;, de Mina y Alberto Lupo.</p><p>&nbsp;</p><div><br/><a href="https://www.rtve.es/play/audios/locos-por-los-clasicos/locos-clasicos-ciceron-aprende-hablar-publico-2/16983994/">Escuchar audio</a></div><img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssrtve&cg=F-N-B-TERNE-TERPROGR-TERMAGAZ-TESHORAA&si=https://www.rtve.es/play/audios/locos-por-los-clasicos/locos-clasicos-ciceron-aprende-hablar-publico-2/16983994/" alt=""/>