Si te reconoces en algunos de estos signos, trata de pasar un tiempo reflexionando sobre qué es lo que te está haciendo sentir así. Puede ser tu trabajo o estudios, alguna situación o persona en particular o incluso tus propias expectativas hacia ti mismo. Una vez que lo identifiques, trata de pensar en maneras de minimizarlo. Practicar mindfulness, reservar tiempo para descansar mentalmente y disfrutar de cosas que te gustan o hablar con algún amigo o familiar te puede ayudar. Si con eso no basta, trata de acudir a un profesional.