<p><strong>¿Estás seguro de que sabes qué es el carisma?</strong></p><p>Hice una pregunta sencilla a diez personas distintas:<br>¿qué significa la palabra <em>carisma</em>? Las diez respondieron lo mismo: simpatía, caer bien, encanto personal.</p><p>Las diez estaban equivocadas.</p><p>En este episodio de <em>De la columna a la cabeza… y al corazón</em> desmontamos una de las confusiones más extendidas de nuestro tiempo: creer que el carisma es una cualidad para brillar, agradar o atraer miradas, cuando en realidad es una forma profunda de relación, de vínculo y de cuidado del otro.</p><p>A partir de mi columna número 100, <em>Tener carisma en un mundo individualista</em>, exploramos el sentido original del carisma desde la filosofía, la psicología relacional y la tradición cristiana y católica, donde los carismas no son atributos personales ni ventajas competitivas, sino dones que existen para el bien común. </p><p>El carisma no se posee: circula. No se impone: sirve. No busca seguidores: construye comunidad.</p><p>Para esta conversación me acompaña el <strong>Pbro. Luis Guillermo García B.</strong>, párroco de la parroquia La Niña María, en Manizales. Juntos reflexionamos sobre los carismas desde el Espíritu Santo, no como algo extraordinario o reservado para unos pocos, sino como una responsabilidad humana y espiritual en la vida cotidiana. </p><p>Esta no es una charla religiosa en abstracto, sino una lectura profunda y honesta sobre presencia, vínculo, liderazgo silencioso y humanidad compartida.</p><p>Hablamos también de cómo el concepto de carisma fue distorsionado por la cultura del poder, la influencia y la productividad, y de por qué hoy confundimos carisma con popularidad, liderazgo con imposición y carácter con dureza.</p><p>En un mundo cada vez más individualista, áspero y reactivo, recuperar el carisma auténtico es una forma de resistencia ética.</p><p>En el <strong>Extratiempo</strong>, me detengo en algo que sigue sorprendiéndome profundamente: que a tantas personas les sorprenda que las traten bien. </p><p>Reflexionamos sobre el buen trato como una de las expresiones más silenciosas y olvidadas del carisma, sobre la deshumanización del lenguaje profesional y sobre por qué tratar bien no es ingenuidad, sino una competencia humana avanzada y una necesidad urgente de salud mental colectiva.</p><p>Este episodio es una invitación a revisar palabras que creemos entender, a recuperar su peso humano y a preguntarnos si todavía sabemos relacionarnos sin endurecernos.</p><p>Soy <strong>Luis F. Molina</strong> y esto es <em>De la columna a la cabeza… y al corazón</em>.</p><p>Gracias por escuchar con tiempo, con cuidado y con criterio.</p><p>🎧 Escúchalo en Spotify, Apple Podcasts, YouTube o en podcast.luisfmolina.com</p><p>🔔 Suscríbete a mis columnas: luisfmolina.com</p><p>🔗 Conecta conmigo: linktr.ee/LuisEfe</p>

De la columna a la cabeza

Luis Felipe Molina R.

32. Reconocer cuál es nuestro carisma en un mundo individualista

FEB 9, 202656 MIN
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32. Reconocer cuál es nuestro carisma en un mundo individualista

FEB 9, 202656 MIN

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<p><strong>¿Estás seguro de que sabes qué es el carisma?</strong></p><p>Hice una pregunta sencilla a diez personas distintas:<br>¿qué significa la palabra <em>carisma</em>? Las diez respondieron lo mismo: simpatía, caer bien, encanto personal.</p><p>Las diez estaban equivocadas.</p><p>En este episodio de <em>De la columna a la cabeza… y al corazón</em> desmontamos una de las confusiones más extendidas de nuestro tiempo: creer que el carisma es una cualidad para brillar, agradar o atraer miradas, cuando en realidad es una forma profunda de relación, de vínculo y de cuidado del otro.</p><p>A partir de mi columna número 100, <em>Tener carisma en un mundo individualista</em>, exploramos el sentido original del carisma desde la filosofía, la psicología relacional y la tradición cristiana y católica, donde los carismas no son atributos personales ni ventajas competitivas, sino dones que existen para el bien común. </p><p>El carisma no se posee: circula. No se impone: sirve. No busca seguidores: construye comunidad.</p><p>Para esta conversación me acompaña el <strong>Pbro. Luis Guillermo García B.</strong>, párroco de la parroquia La Niña María, en Manizales. Juntos reflexionamos sobre los carismas desde el Espíritu Santo, no como algo extraordinario o reservado para unos pocos, sino como una responsabilidad humana y espiritual en la vida cotidiana. </p><p>Esta no es una charla religiosa en abstracto, sino una lectura profunda y honesta sobre presencia, vínculo, liderazgo silencioso y humanidad compartida.</p><p>Hablamos también de cómo el concepto de carisma fue distorsionado por la cultura del poder, la influencia y la productividad, y de por qué hoy confundimos carisma con popularidad, liderazgo con imposición y carácter con dureza.</p><p>En un mundo cada vez más individualista, áspero y reactivo, recuperar el carisma auténtico es una forma de resistencia ética.</p><p>En el <strong>Extratiempo</strong>, me detengo en algo que sigue sorprendiéndome profundamente: que a tantas personas les sorprenda que las traten bien. </p><p>Reflexionamos sobre el buen trato como una de las expresiones más silenciosas y olvidadas del carisma, sobre la deshumanización del lenguaje profesional y sobre por qué tratar bien no es ingenuidad, sino una competencia humana avanzada y una necesidad urgente de salud mental colectiva.</p><p>Este episodio es una invitación a revisar palabras que creemos entender, a recuperar su peso humano y a preguntarnos si todavía sabemos relacionarnos sin endurecernos.</p><p>Soy <strong>Luis F. Molina</strong> y esto es <em>De la columna a la cabeza… y al corazón</em>.</p><p>Gracias por escuchar con tiempo, con cuidado y con criterio.</p><p>🎧 Escúchalo en Spotify, Apple Podcasts, YouTube o en podcast.luisfmolina.com</p><p>🔔 Suscríbete a mis columnas: luisfmolina.com</p><p>🔗 Conecta conmigo: linktr.ee/LuisEfe</p>